"La ley de comercio fue la única que salió por unanimidad en el Gobierno de Chaves"

Rafael Domínguez Romero | Ex secretario general de Comercio de CCOO de Sevilla

Rafael Domínguez Romero, minutos antes de la entrevista.
Rafael Domínguez Romero, minutos antes de la entrevista. / José Ángel García
Ana Sánchez Ameneiro

10 de marzo 2026 - 07:10

Un manual del sindicalismo. Ex secretario general de Comercio de CCOO de Sevilla e histórico líder sindical de Mercasevilla, actualmente jubilado, Rafael Domínguez Romero (Sevilla 1958) relata en su primer libro (Lógico. ¡Una persona honesta cambia el mundo!) sus vivencias laborales, sindicales y políticas en el sector de la madera y el corcho de Sevilla en los años 70 y 80, que acogía a 5.000 trabajadores y atravesaba una dura reconversión industrial. Es todo un manual del sindicalismo escrito por alguien honesto, como le inculcó su madre Rosario, comprometido socialmente, autodidacta y un trabajador incansable clave en la formación de delegados. Nacido en el Cerro, se crió en la Corza en una familia de cinco hijos con fuertes necesidades económicas que le obligaron a ponerse a trabajar antes de cumplir los 14 años. Entró en Mercasevilla (1984) tras sufrir largos años de acoso, despidos y persecuciones por su actividad sindical en el sector de la madera.

Pregunta.¿Qué acabó con las fábricas de muebles en los años 70 y 80?

Respuesta.En la provincia de Sevilla existían más de 100 fábricas pequeñas y medianas. La reconversión salvaje llegó con los italianos que introdujeron la robótica y la automatización en la fabricación de muebles. En Puertas Morilla, por ejemplo, una sola máquina inmensa que ocupaba casi toda la nave lo hacía todo. Al Gobierno de aquella época tampoco le preocupaba que esto se solucionara. Después empezaron los suecos con el automontaje (IKEA), Leroy Merlín, etcétera. Actualmente el sector de la madera está muy debilitado, casi desaparecido, con muy pocas carpinterías y muy automatizadas. La reconversión coincidió con el incendio de muchas de ellas que tenían problemas económicos. Los empresarios amenazaron con ponerme una querella por lanzar la sospecha de que era mucha casualidad que las fábricas con problemas económicos salieran ardiendo.

P.Su batalla por la primera Ley andaluza de Comercio le valió en 2024 un premio de la Junta

R.Es una de las mayores satisfacciones que he tenido en la vida. Fue la única ley que salió por unanimidad en aquella legislatura de Manuel Chaves. Lo cuento en el segundo libro que estoy escribiendo. En 1985, con el Decreto Boyer, los comercios podían abrir todos los domingos y festivos. El problema para los trabajadores se agudizaba en las Navidades. Tras diez años de movilización social (hasta 1995), conseguimos que se aprobara la primera Ley andaluza de comercio (1996) que regulaba los domingos, las rebajas, los derechos de los consumidores y el urbanismo comercial (grandes superficies).

P.El apoyo de la Iglesia fue fundamental para que saliera adelante esa ley

R.Se me ocurrió la locura de pedir una reunión con el Papa Juan Pablo II aprovechando su visita a Sevilla en 1993 para que se pronunciara contra la apertura de comercios los domingos, un tema que afectaba también a la Iglesia. Mi compañera Maca Escobar, propuso una campaña publicitaria con el eslogan "Y al séptimo descansó" (en la foto bajo estas líneas) y música de Carmina Burana. A los empresarios (Vicente Fernández, coordinador de la patronal en la Mesa por la Ley del Comercio) les encantó la idea y todos aportamos dinero para financiarla. Nos reunimos con el arzobispo de Sevilla, Carlos Amigo, que se comprometió a pedirle al Papa que se pronunciara sobre el tema y a que en todas las homilías se hablara del asunto. Lo cumplió, el Papa se pronunció y en 15 días cambió la opinión de este país. Del 80% de ciudadanos a favor de apertura los domingos y festivos del comercio se logró que el 80% de los españoles se mostrara en contra.

P.El PSOE andaluz de aquella época no estuvo a la altura...

R.En los primeros años, con el apoyo de los dos sindicatos mayoritarios para la primera ley de comercio andaluz, el PSOE de Pepe Caballos (portavoz de los socialistas en el Parlamento andaluz) se negó a respaldarla alegando que era competencia estatal y luego dijo que solo la apoyarían si veníamos de la mano de los empresarios. Yo le contesté que lo lograríamos. El apoyo del empresario Félix Gancedo (Almacenes Félix, gran superficie de Málaga) fue decisivo para que los empresarios respaldaran la ley, incluidos los del sector de alimentación (Manuel Barea, Cobreros, Ecovol, Más x menos...). Volvimos al Parlamento para decirle al PSOE de Pepe Caballos que ya teníamos el apoyo de los empresarios y nos ofreció financiar la formación en el sector del comercio a cambio de olvidarnos del tema. No lo aceptamos ni los empresarios ni los sindicatos.

P.Una amenaza en campaña electoral permitió que el Parlamento apoyara aquella ley

R.Izquierda Unida (el diputado Pedro Granados) presentó el proyecto de ley del comercio en Andalucía (consensuado con sindicatos, comerciantes, consumidores y asociaciones de vecinos) que rechazó el Parlamento con los votos del PSOE, PA y Partido Popular. Entonces desde la Mesa por le Ley de Comercio planteamos a esos partidos que era la ley que queríamos los empresarios y los más de 200.000 trabajadores del sector y que en campaña electoral íbamos a pedir que no se votara a los partidos que no apoyaran la ley. Así que se volvió a presentar la ley y salió adelante por unanimidad.

P.La situación actual ha cambiado...

R.La situación actual es de retroceso increíble; la ley de comercio se la han cargado. En mi época hablamos de apertura en domingos y festivos de 8 días al año y ya van por 16 más la zona gran afluencia turística. Las viviendas turísticas y las grandes superficies se están cargando todos los cascos históricos y los cascos urbanos. Por otra parte, hay un posicionamiento a favor de los grandes formatos comerciales por parte del Gobierno de Andalucía

P.Tras más de 25 años en Mercasevilla, ¿qué le parece el caso judicial de Mercasevilla?

R.Las personas que han participado en la judicialización de esa historia no han sido honestas consigo mismas ni con el resto de la gente. Desde el comité de empresa hicimos lo que hay que hacer: la empresa planteó un expediente de regulación de empleo y negociamos condiciones buenas para la gente que se iba y que se quedaba. Por arte de birlibirloque nos intentaron meter a todos los comités de empresa en esas historias. El propio juez nos sacó de esa historia y al final se demostró que hemos sido las víctimas los trabajadores, muchos de los cuales lo están pagando y bastante caro. Hay compañeros que han tenido que devolver las cantidades y lo están pasando bastante mal cuando ellos son las víctimas de toda esta situación. .

P.¿Y sobre los intrusos de los ERE?

R.Es curioso que los medios de comunicación decían que todos los intrusos que han salido eran prácticamente de Mercasevilla y resulta que en Merca nada más que había uno. Y no en el Expediente de Regulación de Empleo, sino en las pólizas que no las controlaba el comité ni la Inspección de Trabajo. Eso lo descubrimos nosotros y lo denunciamos. Ni el PP lo conocía cuando nos facilitó la documentación donde aparecía el intruso. Después de los casos judiciales que estamos viendo en España, mi conclusión es que el caso de Mercasevilla ha sido el laboratorio de pruebas del lawfare (la instrumentalización del sistema judicial como arma para desacreditar o eliminar a adversarios políticos). De hecho, del caso de la venta de los terrenos todos han salido absueltos. A ver lo que pasa ahora con los juicios pendientes.

P.La Justicia dijo que el ERE de Mercasevilla fue una negociación abusiva...

R.Un acuerdo entre las dos partes sin ningún tipo de de chantaje ni amenazas ¿cómo se puede entender que es una negociación abusiva? ¿el ERE de Mercasevilla es abusivo y los Astilleros en suspensión de pago con indemnizaciones de 60 días por año no? que alguien me lo explique. Hay gente que a los tres meses de salir murieron. Por lo tanto, la indemnización sería muy poca. Y gente que todavía están vivos, pero que no están cobrando porque ya se cortó, ya no cobran.

P.¿Qué le ha enseñado la actividad sindical?

R.En todas las asambleas pongo el ejemplo de que los trabajadores somos como una culebra, con cuerpo y cabeza. La cabeza es el comité de empresa o el sindicato que decide a dónde tenemos que ir y el cuerpo que le permite moverse lo formamos todos los trabajadores. Por eso es importante que el cuerpo siempre esté pegado a la cabeza.

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