Jesús Benítez: "Si el Circuito de Jerez fuese persona tendría el cielo ganado”
Periodista y escritor
Jesús Benítez Corrales (El Bosque, Cádiz, 1965) fue el primer periodista de Andalucía que cubrió durante más de una década el Mundial de Motociclismo y de Fórmula 1. Su actividad como profesional de la información le ha llevado a recorrer los cinco continentes de forma continuada desde 1989, colaborando con medios españoles e internacionales, sin olvidar a Diario de Jerez (su ‘medio de cabecera’). Fue editor jefe del diario Marca y del Área de Deportes del Grupo Recoletos, donde fundó y dirigió la revista MarcaMotor, siendo también jurado del Car Of The Century y, durante cinco años, jefe de Prensa del Circuito de Jerez. Ha escrito libros de su especialidad y otros campos, biografías, poemarios y obras de teatro. Fue nombrado Premio del Motor Ciudad de Jerez en 2019 y comisario para el 40 Aniversario del Circuito en 2025, destacando de esa función la realización del libro ‘Circuito de Jerez, 40 años cabalgando’, obra que cuenta toda la épica, historia, vivencias y estadísticas del pionero trazado andaluz.
Pregunta.El nonacampeón Marc Márquez flanqueado por dos caballos andaluces y un ovni levitando al fondo del asfalto, ¿qué significa esa portada de su último libro?
Respuesta.La foto del mejor piloto de la historia en primera página de ‘Circuito de Jerez, 40 años cabalgando’ vale más que mil palabras, lo dice todo. Es la apertura épica a una obra monumental que, con 4 kilos de peso, 400 páginas, 440.000 caracteres escritos, 540 imágenes, acabados y dimensiones excepcionales, narra las cuatro emotivas décadas de historia del pionero trazado andaluz que, si fuese persona, tendría ya el cielo ganado, pues ni la pandemia lo frenó y en el 2025, de su 40 Aniversario, superó hasta dos diluvios consecutivos celebrando así su Gran Premio número 40, el mejor hasta la fecha. Incluso el bíblico Noé quedó impresionado.
P.Si el Circuito de Jerez es una catedral, ¿el libro que le da nombre trata de ‘religión’ o del mundo del motor?
R.De forma rigurosa y pedagógica, pero entretenida, con un completo índice temático, he dado vida casi a una tesis doctoral sobre el cuarentón trazado que, en el visionario inicio merced al alcalde Pedro Pacheco, supuso una auténtica revolución industrial para la ciudad de los caballos y el vino, junto a todo su marco de influencia. Este libro ‘acelerado’ viaja a través del tiempo y contemplamos el prodigioso devenir del Circuito, casi milagroso para el sur de España. A día de hoy, Andalucía tiene dos romerías universales, la mística del Rocío y la de las motos en Jerez, cuyas cifras de público fiel rompen récords cada año, sin tregua.
P.¿Son suficientes 400 páginas para las 5.000 carreras disputadas en 40 años del Circuito de Jerez?
R.El inquieto gerente del Circuito, Cayetano Gómez, me pidió un libro único, jamás visto. Le dije que se lo haría de forma altruista, como justa reciprocidad a lo decisivo que Jerez fue en mi destino, rogando tan solo la ayuda del erudito en la materia, Álvaro Rivero, junto al que creo haber dado una vuelta de tuerca a las publicaciones clásicas. Con diseñadores de vanguardia como Raúl Gómez y Raquel Jove, la obra soñada da ya la vuelta al mundo: una historia dinámica, bella, completa y apasionante que no deja nada en el tintero. Los mejores pilotos que han ganado sobre el asfalto jerezano, accedieron a poner su sello, de puño y letra, en este histórico libro, haciéndolo casi redondo. Desde el protagonista de la portada, Marc Márquez, o los hijos del legendario Ángel Nieto, junto a otros grandes campeones como Jorge Lorenzo, Dani Pedrosa, ‘Aspar', Sito Pons, Crivillé, Doohan, Gardner o Rossi, que es el piloto más laureado en Jerez, todos han escrito sobre sus vivencias en la catedral jerezana, poniéndolo por las nubes. Hasta el inventor del motociclismo moderno, Carmelo Ezpeleta (CEO de Dorna), pone el acento en la destacada aportación del circuito andaluz al nivel planetario que el Mundial de MotoGP tiene en la actualidad.
P.Cuéntenos algún ‘milagro’ del Circuito de Jerez.
R.En diciembre de 2024, cuando recibí el encargo del libro, decidí que la portada sería con Marc Márquez junto a los caballos jerezanos de la Real Escuela. Estaba convencido de que el piloto español superaría la pesadilla que arrastraba desde 2020 por su gravísima caída en Jerez, logrando el noveno título mundial que le permitiera renacer y subir al Olimpo de los dioses. Hicimos la foto en abril de 2025, días antes del Gran Premio de España, con cinco fotógrafos, dirigidos por Álvaro Rivero, para captar la mejor imagen. Pero observé que ningún fotógrafo se tiraba al suelo para que se viera el asfalto, y le dije a Chiqui Chamorro que lo hiciera. Disparó 40 imágenes y solo una valía para portada. A final de año, Márquez ganó el Mundial, y hubo milagro.
“‘Circuito de Jerez, 40 años cabalgando’ encumbra cuatro décadas milagrosas de la catedral del motor andaluza”
P.Su anterior libro, ‘Crash’, versa sobre celebridades que fallecieron en la carretera, ¿el Circuito de Jerez tiene vida para rato?
R.Mejor girar que estrellarse, ¿verdad? Gracias al impulso de María José García-Pelayo y al reciente acuerdo logrado por Juanma Moreno con la organización del Mundial de MotoGP, el Gran Premio de España continuará cabalgando en el Circuito de Jerez hasta 2031, toda una apuesta de éxito socioeconómico garantizado que permitirá al veterano trazado alcanzar casi su medio siglo de vida. Sinceramente, considero de justicia que la Junta de Andalucía corra con el coste íntegro de esa relevante prueba, algo que sucede con los otros tres circuitos españoles y sus respectivas comunidades autónomas que la organizan. Toda comparación es odiosa. De hecho, clama ya al cielo, pues Jerez es casi autosuficiente por su plena actividad, gracias a la fuerte demanda de alquileres y al ‘motor humano’ de sus trabajadores entregados de sol a sol.
P.¿No solo por este último libro, sino por su trayectoria, recibe reconocimientos donde reside?
R.¿Sigue vigente el tópico de que nadie es profeta en su tierra? Tras viajar por todo el mundo durante años ininterrumpidos, conociendo países y ciudades relevantes como periodista, fijé mi residencia definitiva en el pueblo donde nací, El Bosque, al que considero paraíso terrenal. Exceptuando a la familia directa, amigos y vecinos de a pie, no sé si por clara tendencia aldeana, o motivos supuestamente ideológicos, allí se suele encumbrar o dar más relevancia al foráneo desconocido, que al oriundo. Quizá se han sentido aludidos por el libro que escribí titulado ‘Dejadme en paz’ y lo ponen en práctica… Tampoco olvido la leyenda de que el beato Fray Diego pasó un tiempo en esta localidad y se marchó sacudiéndose las chanclas mientras gritaba: “De El Bosque no quiero ni el polvo”. Yo considero que la ciudad neurotiza y el pueblo idiotiza; prefiero el término medio, abandonando de vez en cuando mi refugio paradisiaco bosqueño. También debo reconocer que en el foro más cercano, me siento muy correspondido en Jerez y Prado del Rey, entre otros...
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