UEFA, EFC y Real Madrid sellan la paz: acuerdo histórico que pone fin a la Superliga

El pacto, anunciado en Bruselas, fija nuevos principios para el fútbol europeo, refuerza el mérito deportivo y encauza las disputas legales tras años de conflicto institucional

Florentino Pérez volverá a promover la Superliga y reclamará daños a la UEFA

LaLiga mantiene que el proyecto de la Superliga se encuentra sin avances sustanciales desde hace meses

El presidente del Real Madrid, Florentino Pérez (i), saluda al presidente de la UEFA, el esloveno Aleksander Ceferin, antes del inicio de la final de la Liga de Campeones que Real Madrid y Borussia Dortmund disputaron en Wembley el 1 de junio de 2024.
El presidente del Real Madrid, Florentino Pérez (i), saluda al presidente de la UEFA, el esloveno Aleksander Ceferin, antes del inicio de la final de la Liga de Campeones que Real Madrid y Borussia Dortmund disputaron en Wembley el 1 de junio de 2024. / Kiko Huesca | Efe
Redacción Deportes

Madrid, 11 de febrero 2026 - 16:47

La UEFA, la Asociación de Clubes Europeos (EFC) y el Real Madrid anunciaron este miércoles en Bruselas un acuerdo de principios que pone punto final al largo conflicto generado por la Superliga Europea. El entendimiento, presentado como un pacto “por el bien del fútbol”, sienta las bases para resolver las disputas legales abiertas en los últimos años y redefine el equilibrio institucional en el fútbol europeo.

El anuncio se produce en la víspera del 50 Congreso Ordinario de la UEFA y en el contexto de la reunión de su Comité Ejecutivo en la capital comunitaria. Según el comunicado oficial, las partes han consensuado un marco que respeta el mérito deportivo, refuerza la sostenibilidad económica a largo plazo de los clubes y apuesta por la mejora de la experiencia de los aficionados mediante el uso de la tecnología.

El texto subraya que este acuerdo servirá para encauzar y resolver las controversias judiciales relacionadas con la Superliga, siempre que los principios pactados sean ejecutados e implementados de forma efectiva. Se trata, en la práctica, de una desescalada institucional tras casi cuatro años de tensión.

El movimiento llega días después de que el FC Barcelona comunicara formalmente su desvinculación del proyecto, el pasado 7 de febrero, en pleno proceso electoral interno. La retirada azulgrana dejó al Real Madrid como único gran valedor de la iniciativa impulsada en abril de 2021 junto a otros gigantes europeos.

El Real Madrid, en solitario

En aquella primavera, doce clubes —entre ellos Arsenal, Chelsea, Liverpool, Manchester City, Manchester United, Tottenham, Milan, Inter, Juventus, Atlético de Madrid, Barcelona y el propio Real Madrid— anunciaron la creación de una competición alternativa a la Champions League, provocando un terremoto sin precedentes. La reacción de la UEFA, de las ligas nacionales, de gobiernos y de miles de aficionados fue inmediata y contundente.

El conflicto escaló a los tribunales. En diciembre de 2023, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) dictaminó que la UEFA había abusado de su posición dominante en el mercado de competiciones continentales, vulnerando el Derecho de la Competencia de la Unión. La sentencia obligaba a abrir el mercado a terceros organizadores, como la empresa promotora A22 Sports Management.

Solución

Tras meses de negociaciones, la UEFA, la EFC y el Real Madrid alcanzan un acuerdo que desactiva la Superliga, cierra el frente judicial abierto ante el TJUE y redefine el marco de gobernanza del fútbol de clubes en Europa

Ese fallo fue avalado en octubre posterior por la Audiencia Provincial de Madrid, que desestimó recursos contrarios. En paralelo, A22 anunció trámites para reclamar daños y perjuicios y solicitó el reconocimiento de su propuesta, denominada Liga Unify, adaptada —según defendía— a los criterios fijados por el TJUE.

Durante meses, entre marzo y septiembre de 2025, se desarrollaron conversaciones discretas entre las partes implicadas. La empresa promotora habló entonces de un intento por alcanzar una solución integral y cooperativa a los litigios en curso. El acuerdo anunciado ahora cristaliza ese proceso negociador.

Papel clave de la EFC

En el plano político-deportivo, la EFC, presidida por Nasser Al-Khelaifi tras la salida de Andrea Agnelli, ha desempeñado un papel clave en la reconstrucción de puentes. La asociación —heredera de la antigua ECA— quedó profundamente fracturada tras el anuncio de la Superliga, que supuso la salida temporal de varios de sus miembros más influyentes.

Por su parte, el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, había reiterado en la última asamblea de socios que el proyecto no estaba abandonado y que defendía la libertad de los clubes para crear nuevas competiciones. Incluso anunció la posibilidad de reclamar compensaciones económicas a la UEFA por los daños causados.

El nuevo acuerdo no detalla cifras ni posibles indemnizaciones, pero sí fija un marco de cooperación institucional que prioriza la estabilidad del ecosistema competitivo. El énfasis en la sostenibilidad financiera, el respeto al mérito deportivo y la innovación tecnológica apunta a una modernización consensuada del modelo, dentro de las estructuras reconocidas.

Para la UEFA, el pacto representa la consolidación de su rol como ente rector del fútbol continental, aunque bajo parámetros más abiertos tras el pronunciamiento del TJUE. Para el Real Madrid, supone cerrar una etapa de confrontación jurídica sin renunciar a influir en la evolución del sistema competitivo.

El cisma que dividió al fútbol europeo desde 2021 parece así encauzado. Con este acuerdo, las instituciones implicadas buscan proyectar una imagen de unidad y estabilidad ante clubes, patrocinadores y aficionados, en un momento clave para el futuro del deporte más seguido del continente.

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