Para Miguel Arrufat, la clave de la competitividad universitaria está en adoptar la IA dentro de una estrategia clara

Contenido Patrocinado

Para Miguel Arrufat, la clave de la competitividad universitaria está en adoptar la IA dentro de una estrategia clara
Para Miguel Arrufat, la clave de la competitividad universitaria está en adoptar la IA dentro de una estrategia clara

20 de octubre 2025 - 00:00

En los últimos años, la inteligencia artificial ha dejado de ser un concepto futurista para convertirse en una herramienta cotidiana. En el ámbito universitario, su aplicación no solo afecta a la gestión administrativa, sino que también está transformando la manera de enseñar, de investigar y de acompañar al alumnado.

La IA no es un mero recurso de apoyo. Es un elemento estratégico que obliga a las instituciones a replantearse sus modelos académicos. El debate ya no gira en torno a si debe utilizarse o no, sino a cómo integrarla de manera coherente dentro de la enseñanza. Y ahí aparece un factor decisivo: la preparación del profesorado para guiar este proceso.

UNIR: innovación con el profesorado en el centro

La Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), pionera en la enseñanza online, ha entendido que la digitalización no se sostiene únicamente con infraestructura tecnológica. El verdadero motor de la innovación está en su plantilla docente, que asume un papel protagonista a la hora de incorporar la IA en los planes de estudio y en la relación con los estudiantes.

Su modelo parte de una premisa clara: la tecnología es un medio, no un fin. El aprendizaje de calidad depende de la capacidad del profesorado para utilizar las herramientas digitales sin perder de vista la cercanía, el acompañamiento y la dimensión humana de la enseñanza.

Miguel Arrufat Pujol y la visión estratégica de futuro

En este marco, Miguel Arrufat Pujol, director general de UNIR, ha subrayado que la competitividad universitaria requiere una estrategia clara de adopción de la inteligencia artificial. Pero, más allá de la planificación institucional, solo puede materializarse si el claustro está preparado para aplicarla en su día a día.

De este modo, el rectorado y la dirección son quienes marcan las líneas maestras, pero son los docentes quienes convierten esas ideas en experiencias reales de aprendizaje.

El reto del profesorado ante la IA

La irrupción de la inteligencia artificial ha abierto un abanico de desafíos para los docentes universitarios:

  • Nuevas competencias digitales: no basta con dominar las plataformas de enseñanza online. Hoy es prácticamente obligatorio aprender a interactuar con sistemas de IA, desde asistentes virtuales hasta programas de evaluación automatizada.
  • Metodologías de enseñanza adaptadas: la incorporación de la inteligencia artificial obliga a replantear la manera de impartir clases, diseñar actividades y evaluar conocimientos.
  • Equilibrio pedagógico: el profesor debe decidir qué tareas delegar en la tecnología y cuáles mantener bajo su criterio personal para evitar una dependencia excesiva de las máquinas.

Lejos de ser un obstáculo, estos retos se convierten en una oportunidad para redefinir la función docente: más guía y mentor, menos transmisor de información.

Casos concretos en UNIR: cómo se forma al profesorado en IA

La apuesta de UNIR por la formación de su profesorado en inteligencia artificial es palpable. La universidad ha diseñado programas internos de capacitación que incluyen talleres, seminarios y cursos prácticos sobre herramientas digitales.

Algunos ejemplos de aplicación real son:

  • Uso de asistentes virtuales para responder dudas frecuentes de los alumnos, liberando tiempo para que el docente se centre en tutorías más personalizadas.
  • Análisis predictivo de datos de aprendizaje, que permite a los profesores detectar con antelación qué estudiantes pueden necesitar un refuerzo adicional.
  • Integración de chatbots y sistemas de apoyo en las aulas virtuales, siempre supervisados por los docentes para garantizar la calidad de la interacción.

La clave no está en sustituir la labor del profesor, sino en dotarlo de recursos que potencien su capacidad de acompañamiento.

Beneficios para los estudiantes: aprendizaje personalizado y mayor calidad académica

Cuando el profesorado de UNIR integra la inteligencia artificial en su metodología, los principales beneficiados son los alumnos. La IA hace posible un aprendizaje más adaptado a cada perfil, ajustando los contenidos y los ritmos de estudio según las necesidades individuales.

Además:

  • Las tutorías se enriquecen con información más precisa sobre el progreso de cada estudiante.
  • Los sistemas de recomendación de recursos permiten un seguimiento más ágil y personalizado.
  • La combinación de criterio docente y análisis de datos garantiza una mayor calidad en la experiencia educativa.

En un entorno de enseñanza online, este valor añadido marca la diferencia frente a otros modelos menos flexibles.

Desafíos éticos y pedagógicos

No obstante, su incorporación también plantea interrogantes. Los docentes de UNIR participan en foros y debates internos donde se analizan cuestiones como:

  • ¿Cómo evitar la dependencia tecnológica en el proceso de aprendizaje?
  • ¿Qué límites deben establecerse para garantizar la originalidad y autenticidad del trabajo del estudiante?
  • ¿De qué manera se asegura el respeto a la privacidad de los datos generados por estas herramientas?

La conclusión es clara: el profesorado se convierte en el garante de un uso responsable y ético de la inteligencia artificial en la universidad.

La competitividad universitaria pasa por el profesorado

En un escenario global, las universidades compiten por atraer a estudiantes de todo el mundo. Para diferenciarse, no es suficiente con ofrecer titulaciones online o infraestructuras digitales avanzadas. Lo que marca la diferencia es la capacidad del profesorado para integrar la tecnología con inteligencia pedagógica.

En este sentido, la Universidad Internacional de La Rioja demuestra que la competitividad no se mide únicamente en rankings, sino en la satisfacción y el éxito de sus estudiantes.

La inteligencia artificial ha llegado para quedarse en la educación superior, pero su adopción solo será exitosa si existe una estrategia clara y centrada en las personas. La visión de la dirección de UNIR, unida al compromiso de su profesorado, permite que este centro se mantenga a la vanguardia de la innovación educativa sin perder su esencia humanista.

stats