"No hago con mi físico nada feo ni vulgar"

Tremendamente atractiva, Edurne está empeñada, por encima de lo demás, en seguir desarrollando sus cualidades como cantante. Una profesión a la que lleva dedicada más de la mitad de su joven vida y que, aparte de su participación en la cuarta edición de Operación Triunfo, le ha permitido, tal y como anda embarcada en la actualidad, desarrollarse en el género del teatro musical con la adaptación española de Grease, función en la que representa a la ingenua e inolvidable Sandy creada, para el cine, por Olivia Newton-John. Lejos de comparaciones, la madrileña es una trabajadora incansable que, por ahora, sólo tiene tiempo para su profesión. ¿El amor? Sin prisas. Toca ahora de disfrutar con su noveno lugar en el ranking de las chicas más sexys del planeta junto a otras bellezas como Shakira, Beyoncé o, al frente de todas, la cantante Rihanna.

-¿Qué importancia da usted al cuerpo? ¿Lo explota conscientemente?

-He ido tocando un poco de todo: anuncios, revistas… No hago con mi físico nada feo ni vulgar, pero a la gente le gusta verte atractiva. El que tú te sientas guapa también es importante. Lo que no haría sería un desnudo porque no va conmigo. Ante eso, un no rotundísimo.

-¿Y si lo exigiera el guión?

-Depende del trabajo que se tratase. ¡Pero si no me atrevo ni con el top less!

-¿Tan tímida es? Seguro que nadie la imagina así…

-Soy bastante pudorosa. Sólo cuando me subo a un escenario dejo de ser la Edurne normal y aprovecho para realizar cosas con las que, en mi día a día, no me atrevería. Eso es lo que me gusta de esta actividad: poder transformarme en otros personajes.

-El mundo del espectáculo es muy sacrificado y exige estar siempre a punto. ¿Se cuida mucho?

-La verdad es que sí. Hago una dieta equilibrada, descanso bastante, no salgo apenas, cuido la voz… Antes era más dejada pero ahora, en este sentido, he cambiado.

-Por lo que dice, guarda un cierto parecido con la candidez de la protagonista de 'Grease' quien, durante la obra, sufre un cambio radical de actitud. ¿Con cuál de las dos 'Sandys' se siente más identificada?

-Soy un poco ambas. No tan ñoña como la del principio, desde luego. Creo que, a la hora de trabajar, me parezco más a la del final...

-¿Y ha encontrado también su particular Dani Succo?

-No, aún no. No me van los chulitos en absoluto. Debe ser alguien que me haga reír, que me quiera y que, en definitiva, me haga feliz.

-Lo que pasa es que, dedicándose a lo que se dedica, y con esa espectacular imagen, le resultará complicado salir y conocer gente, ¿no? ¿Le agobia el peso de la fama?

-No. Aunque muchos cuchichean cuando te ven y se te acercan, me comporto con normalidad. Agradezco muestras de cariño como la que me pasó en Nueva York, cuando rodaba el videoclip, y escuché a alguien comentar: "¡Edurne, Barcelona te quiere!". Eso es encantador.

-Echando un vistazo a su trayectoria, da un poco de vértigo comprobar todo los proyectos que ha emprendido en sólo dos años: tres álbumes, campañas importantes de publicidad, teatro…

-Bueno, a veces lo pienso y no me lo creo ni yo misma. Ojalá siga así porque este mundo es complicado.

-¿No se cansa del ritmo tan acelerado al que se ve sometida?

-Hay veces que sí, pero no suelo. El momento está para aprovecharlo al máximo. Estudié primaria y pasé a veterinaria cuando llegó OT. Espero poder terminar la carrera porque me encantan los animales. De hecho, en casa tengo cinco mascotas: dos perros y tres gatos.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios