"La televisión es fundamental, pero no queremos que se mercadee con nosotros"

  • El diestro desgrana su preparación para la corrida del Domingo de Resurrección en La Malagueta junto a Perera y Talavante · "Los cambios en mi vida personal han sido a favor de mi profesión", afirma

Para Julián López El Juli (Madrid, 1982) esta temporada estará muy marcada por las ausencias en importantes ferias como la recién celebrada en Valencia, o las de Sevilla y Madrid. Su primer gran compromiso será el próximo Domingo en Málaga en la corrida de Resurrección, amén de su presencia hoy en Don Benito (Badajoz).

-Aún es pronto pero ¿cómo está viendo el inicio de temporada?

-La preparación está siendo más intensa que nunca. Es curioso que con los años se pueda intensificar la ilusión por torear. Las circunstancias de torear menos hacen que viva las tardes con una presión mucho más especial y con ilusión más grande.

-¿Cómo afronta el Domingo de Resurrección en Málaga?

-Para mí va a ser una de las fechas más importantes del año por las circunstancias de mi ausencia en Valencia, Sevilla y Madrid. Llegar el Domingo de Resurrección a Málaga con la categoría que tiene esta plaza y esta fecha en el toreo para mí es un acicate muy especial. Se ha convertido en una de las fechas en las que más ilusión tengo.

-¿Qué particularidad tiene la afición malagueña?

-Es una afición que tiene la exigencia del buen aficionado y la pasión del aficionado que le gusta el toreo bueno; entonces, para mí tiene el equilibrio perfecto que tiene que tener una plaza. Es torerista pero sabe valorar y apreciar el buen toreo y cuando no se hacen las cosas bien.

-La ganadería será Núñez del Cuvillo pero la política de los Chopera es muy torista, ¿le condiciona su actuación?

-Yo no creo ni en el torismo ni el toro comercial. Creo que hay un toro con el que se puede torear bien y uno con el que no, pero evidentemente hay ganaderías como Núñez del Cuvillo que tienen un toro que, en circunstancias buenas, te puede permitir torear bien .

-¿Ha notado evolución en el toro de Málaga?

-Cuando la plaza pasó a ser de primera categoría hubo cambios y sobre todo hubo problemas en los corrales, que no benefician a nadie porque esos cambios de última hora suelen ser en detrimento del trapío y la calidad del toro. En este aspecto Málaga tiene que tener su tipo de toro y ser consecuente. Que busque el toro que siempre ha querido: con hechuras y que embista.

-¿Estará en la Feria de agosto?

-Seguramente. De momento tengo esta fecha que es en lo que ahora mismo pienso. Para mí el Domingo de Resurrección es una fecha primordial de la temporada y dependiendo de ahí, se verá. No me preocupa el futuro, sólo el presente.

-No hace mucho le vimos en Málaga pero ejerciendo de profesor. ¿Cómo fue la experiencia?

-Fue preciosa. Muy positiva. Yo iba un poco inquieto porque no sabía cómo iba a resultar, pero fue maravilloso ver a tanto joven queriendo aprender el toreo, queriendo preguntar. Además, también pude conocer la ciudad más de cerca porque cuando toreas no la puedes conocer tanto, y ver la vida de Picasso mucho más de cerca. Fue un viaje inolvidable.

-Usted pertenece al llamado G-10, ¿qué ha sido lo mejor y lo peor de pertenecer a este grupo?

-Lo mejor ha sido el paso del toreo al Ministerio de Cultura y la recogida de firmas ante la cual varios compañeros hemos aportado dinero. Se han hecho cosas importantes. Lo peor ha sido la repercusión negativa que ha tenido la lucha por ser dueño de nuestra imagen que ha desembocado en que no esté anunciado en ferias como Sevilla.

-¿Es la televisión una amiga o una enemiga?

-La televisión es fundamental para el desarrollo del toreo. Es básico. Lo que no sale en televisión, no sale a la sociedad, pero creo que hay cosas que se deben y se pueden mejorar. Sobre todo luchamos, y esto tiene que quedar claro, no por una cuestión de dinero, sino por una cuestión de respeto, de libertad y para poder ser dueños de nuestra imagen. No queremos que se mercadee con nosotros al libre albedrío pero sí queremos, incluso, poder ampliar las retransmisiones a cadenas abiertas para que mucha gente pueda ver torear.

-¿Tiene un remedio para curar sus ausencias en Valencia, Sevilla y Madrid?

-Para mí, ha sido y es dolorosísimo. Pero considero que tengo una posición. Soy consecuente con lo que hago y sinceramente si tenía que haber represalias por defender los ideales de los toreros, prefiero salir yo damnificado a que sea otro compañero.

-¿Se ha marcado algún número de festejos para esta temporada?

-Voy a bajar muchísimo el número de festejos. Esta situación me ha demostrado que cuando se baja el número de festejos aumenta la intensidad y la calidad de lo que toreas. A esta alturas de mi carrera, en la que he podido conseguir todo lo que me he propuesto, me preocupa mucho más lo que le hago al toro. Para mí es más importante lo que vea el público y para eso hay que bajar la cantidad. Espero no pasar de 40 corridas.

-El hecho de ser padre de familia ¿le ha hecho reestructurar su carrera?

-Todos los cambios que ha habido en mi vida personal han sido a favor de mi profesión. Cuando te sientes bien en tu vida toreas más a gusto. Cada torero tenemos una tauromaquia y necesitamos un tiempo y una madurez profesional y también personal para poder sacarla.

-Todavía estamos a tiempo, así que un deseo para esta temporada...

-Que sea una temporada importante para el público. Tengo la desilusión de que el público no pueda verme competir con mis compañeros en algunas ferias y eso me hace daño. Ahora, la paciencia tiene que brillar conmigo. Pido que en cada tarde, sea donde sea, el público vea lo mejor de mí.

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