"Torearé el Domingo de Resurrección en Madrid; en Sevilla no me han llamado"

  • El diestro sevillano desvela las claves de su temporada 2008 en la que no toreará más de 25 corridas en plazas de máxima categoría y está dispuesto a dos nuevas gestas: matar seis toros en Sevilla y otros seis en Ronda, como único espada

José Antonio Morante de la Puebla acaba de llegar de México, tras una reaparición triunfal en la Monumental. Cuando en las tertulias taurinas todavía se habla de ese paseíllo envuelto en humo, con un habano en la mano, el torero sevillano echa leña al fuego en la chimenea de su casa y aviva más la polémica en respuestas sorprendentes y singulares, como suelen ser sus lances y sus pases. Morante, en estado puro, desvela, entre otros secretos, los de su misterioso adiós allá por junio, su ruptura con Paula, su exclusiva millonaria para este año, la espina clavada con Sevilla y su idilio con Madrid, donde toreará el Domingo de Resurrección.

-José Antonio, ¿cómo ha vivido el triunfo de su reaparición?

-Con felicidad porque era un día importante y aunque los toros no embistieron como yo hubiera querido se triunfó. Por otro lado, con preocupación de que ya está uno aquí y surgen los problemas de cabeza, con lo cotidiano de la tauromaquia.

-¿Por qué eligió La México?

-No hay un motivo concreto. Es una plaza que me inspira. Es la más grande del mundo y la más importante de América. Tiene un color y un sentido del toreo muy cercano al alma y al sueño de un torero. Es el escenario casi perfecto para soñar el toreo.

-¿Y cómo se desarrolló ese día tan especial?

-Al principio con preocupación. Con miedo de que el público no respondiera o no pasase nada exitoso. Lo más emotivo fueron los doblones a mi primer toro.

-El paseíllo, con un puro en la mano, ha sido muy comentado y controvertido.

-Surgió sin pensarlo. El Pana se vino hacia mí en la raya del tercio. Me invitó a un puro y me dijo: "Disfrútalo a mi salud en tu reaparición". Y yo lo acepté como bienvenida a su tierra.

-¿Y salió como había soñado?

-No sueño cómo voy a estar. No tengo una faena preconcebida.

-¿Por qué se retiró después de una actuación con seis toros en la Beneficencia de Madrid y que fue elogiada por la crítica?

-Fue un poco por lo de Rafael -Rafael de Paula-. Cuando decidí que no me apoderara tuve un tiempo de reflexión o de nostalgia que me impedía realmente vestirme de torero.

-Dejó colgados a varios empresarios y a sus partidarios.

-El primer perjudicado por esa decisión fui yo porque dejé de ganar dinero y de crear artísticamente. Pero no me encontraba para torear. Después de pensarlo y madurarlo preferí dejarlo por un tiempo. Sin motivación es muy difícil ponerse delante del toro. Sería pasar miedo sin sentido.

-¿Qué ha hecho durante éste tiempo, además de torear en el campo?

-Pensar.

-¿En qué?

-En el toro. En mí. Y otra cosa que me encanta, no pensar en . Deambular de un lado a otro. Eso me encanta y lo necesito.

-¿Por qué rompió con Paula?

-Creo que había un claro desorden. Mucha gente piensa que Rafael se equivocó. Pero el que se equivocó fui yo al hacerlo mi apoderado. De todas formas no me arrepiento. Él es torero por encima de todo y me ha enseñado muchas cosas. Pero debido a su desorden me sentía a disgusto.

-¿Me habla de desorden económico?

-No. Un poco en general. Pero económico, no.

-Hay quienes piensan que a Morante siempre le ha apoderado Morante ¿Es así?

-(Tras un largo silencio, sonríe). Durante toda mi carrera he sido un torero independiente. Eso tiene sus ventajas y aspectos complicados. Dicen que el mejor apoderado es el propio torero y, aunque no lleve la negociación directamente, siempre he sido mi propio apoderado.

-Se ha especulado mucho sobre la exclusiva ¿Cuántas corridas toreará y qué honorarios cobrará?

-Son 25 corridas de toros en España, Francia y Portugal a un dinero importante y razonable. No le puedo decir más porque no debo. No pasaré de 25. Ojalá se cumpla porque siempre puede haber algún porracillo. Con esto quiero reducir cantidad y que prime la calidad. Torearé en los sitios importantes y en las plazas que más me motivan.

-¿Por qué ha elegido para este viaje a José Sánchez Benito, que es ganadero y debuta como apoderado?

-Soy amigo de Antonio Barrera, que es su yerno. La exclusiva surgió en una de esas tertulias taurinas. Me hizo un ofrecimiento importante y me decidí porque siempre lo he visto como un hombre de negocios, serio. Su intención es que primen las cosas bien hechas.

-El retorno en España está confirmado en Vistalegre (Madrid), para el 29 de febrero...

-Sí. Es definitivo. Será un mano a mano con El Pana. Me hace ilusión. Como se recupera de la cornada que sufrió en La México no ha debido cerrarlo con la empresa. Sería la primera vez que torease en España y para mí es como un agradecimiento a cómo fui recibido en su tierra.

-¿Y el ganado?

-De Núñez del Cuvillo. Es una ganadería que me gusta mucho y torearé varias corridas porque he tenido suerte con ella.

-¿Y los toros de este año, ¿de qué otras divisas serán?

-Las habituales que suelen embestir para mi tauromaquia.

-Hablemos de más contratos. Valencia.

-No sé nada todavía. Hoy se reúne mi apoderado.

-Castellón.

-No. Sabe que tengo un pleito anterior por un tema económico y no iré. El más perjudicado soy yo.

-Sevilla.

-Hay un acercamiento. Le he dicho a José -el apoderado- que lo haga como mejor crea y que no me hable de las negociaciones porque sufro. El tema económico en Sevilla no es lo fundamental para mí. Creía que el Domingo de Resurrección lo tenían cerrado con Ponce, El Cid y Talavante. No sé. Después de mi actuación del año pasado creo que no tendré problemas para que me valoren de la forma justa.

-Madrid.

-Torearé el Domingo de Resurrección en un cartel por cerrar, con toros de Núñez del Cuvillo. Madrid lleva detrás de mí un mes y en Sevilla no me han llamado.

-¿En qué momento se encuentra su relación con la empresa de Sevilla?

-No sé. Para mí Sevilla es muy importante. Me hubiera gustado ir el Domingo de Resurrección. Es una fecha muy sevillana. Pero Madrid también para mí es muy importante. Y yo no me iba a quedar en mi casa esperando cuando tenía la presión por parte de Madrid para el Domingo de Resurrección y las tres tardes que quieren que vaya.

-Entonces, ¿lo veremos en La Maestranza?

-Creo que iremos dos tardes, como otras veces. Tampoco me lo he tomado yo a mal el no venir anteriormente. No han contado conmigo y ya está.

-¿Cuál es su relación con la afición sevillana?

-Muy apasionada. A veces de amor-odio. Pero estamos muy enamorados.

-¿Se siente el torero de Sevilla?

-Yo me siento un torero de Sevilla. Decir que soy el torero de Sevilla me parece un poco presumido.

-¿Habrá este año una gesta?

-Creo que sí. Mi carrera está llena de gestas.

-¿De nuevo en Madrid?

-No. Ya he toreado seis toros en dos ocasiones. En las corridas de seis toros se sufre mucho y en Madrid más. Por el viento, por los toros, por la prensa. Pero hay otras plazas. Por ejemplo, Sevilla. Nunca he toreado seis toros en Sevilla. Otra plaza que me motiva es Ronda, torear la goyesca o matar seis toros. Me gustaría torear seis toros en Sevilla y otros seis en Ronda.

-Será un año de mucha competencia ¿Quiénes estarán en la cumbre?

-Los que están ahora. Creo que no hace falta nombrarlos. De los nuevos o de los que triunfaron el año pasado están Talavante, que les del año anterior, y Perera. Pero no me gusta nombrar porque podría olvidarme de alguno.

-¿Cuál es el torero más completo en la actualidad?

-Los hay de más valor, de más arte. Pero el más completo... no lo sé. El que más se acerca a ello es El Juli.

-¿El más artista?

-Quitándome a mí (se ríe)... no lo sé.

-¿Y el de más valor?

-José Tomás. Aunque es un valor muy particular, estático. Muy de mentalización. No es el valor que más me guste o que yo fuera capaz de desarrollar en esa línea.

-¿Cuáles fueron los momentos en los que más disfrutó durante la temporada pasada?

-En Sevilla. Aunque fue un momento agridulce porque se juntó el cortar dos orejas con el tener que irme a portagayola. También disfruté mucho con las faenas de Jerez y de Granada.

-En usted es inhabitual recibir a portagayola a un toro ¿Por qué lo hizo?

-De novillero lo hice una vez en Bilbao y de matador otra en Cali, en ambas situaciones para demostrar arrojo. En Sevilla lo hice por esa imcomprensión que sentí por parte del público hacia mí. Me dije: '¿Qué queréis, mi vida?' Ahí la tenéis.

-¿Y los peores momentos?

-Cuando me cogió el toro en Madrid en la Corrida de Beneficencia. Fue un momento de mucha rabia, de mucha impotencia porque no salían las cosas. Y conseguí remontar. Luego, el sexto toro es el que mejor he toreado con el capote y que mejor he banderilleado. Paula me dijo: 'Banderilleas mejor que toreas'.

-Por último, el planteamiento para 2008.

-Está claro, como le decía, que no pasaré de 25 corridas y serán en plazas de máxima categoría. Quiero sentir una responsabilidad importante. Ponerme delante del toro con una fuerte motivación.

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