Divertida comedia de tres estrellas y cinco tenedores

Comedia, Francia/España, 2012, 85 min. Dirección: Daniel Cohen. Guión: Daniel Cohen. Fotografía: Robert Fraisse. Música: Nicola Piovani. Intérpretes: Jean Reno, Michaël Youn, Santiago Segura, Julien Boisselier, Raphaëlle Agogué, Salomé Stévenin, Serge Larivière, Issa Doumbia.

La música de Nicola Piovani da, desde los títulos de crédito, la nota de afinación de la película: recuerda a las sintonías de las piezas teatrales televisivas de Noel Clarasó o Jaime de Armiñan. Y éste es el tono: inteligente, ligero, amable y divertido. Jacky, un cocinero innovador, sofisticado y vocacional, que se define como un Mozart de los fogones, va de empleo en empleo porque su pasión por la perfección desborda los sólo correctos o hasta modestos restaurantes en los que encuentra trabajo. Los ejecutivos que tienen 20 minutos para comer o los obreros que quieren platos grandes con muchas patatas fritas no agradecen sus sugerencias que, cuando la pasión le nubla, se convierten en imposiciones.

El azar cruza su camino con el de Alexandre, un chef famoso que se ve presionado por un grupo industrial, al que se ligó para ampliar su negocio, que le exige los modos extravagantemente posmodernos de la nueva cocina molecular y el abandono de los buenos ingredientes reconocibles y los puros sabores de la alta cocina tradicional. El grupo espera, como si sus ejecutivos fueran buitres, que le quiten una estrella para arrebatarle su restaurante. Y para colmo de males la presión le hace dudar de su creatividad. ¿Se le ha acabado la inspiración? ¿Se ha quedado anticuado? El encuentro entre este gran chef clásico en apuros y el joven, exaltado e impertinente creador, tan falto de recursos económicos como sobrado de inspiración -que le habla a las verduras y, lo que es aún más excepcional, logra que le respondan-, convierte la cocina y el restaurante en peligro en el escenario de una muy divertida comedia.

Estando como están las cosas en este género, donde la grosería parece haber sustituido para siempre al ingenio, se agradece al comediógrafo, actor, guionista y director Daniel Cohen -Une vie de prince, Les deux mondes- el buen rato, la risa inteligente y la perfecta dirección de actores que convierte las interpretaciones de Jean Reno y Michaël Youn en un espectáculo de elegante comicidad. Enriquecido por el hallazgo del trío de cocineros de la residencia de ancianos (sobre todo el cómico negro Issa Doumbia) que se suman a la aventura. En un corto papel de chef español hipermoderno, molecular e hidrogenado aparece Santiago Segura.

Aunque todo se desarrolla entre fogones, en El chef, la receta de la felicidad no estamos lejos de una sátira de la modernidad artística que enfrenta al joven que quiere imponer sus creaciones a los desdichados comensales de restaurantes de medio pelo y al maduro que ve despreciado su arte porque ya no se ajusta a las demandas de un mercado controlado por los críticos con el insoportable cocinero moderno y molecular que pretende ocupar el trono de Alexandre.

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