Curro Sánchez otorga a su padre, Paco de Lucía, su segundo Goya

  • 'La Isla Mínima' catapulta al cine andaluz con diez premios, seguido de 'El Niño' con cuatro Javier Gutiérrez, Bárbara Lennie, Karra Elejalde y Carmen Machi se imponen entre los actores

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Paco de Lucía: la búsqueda se llevó el Premio Goya de la Academia de Cine Español en una noche marcada por el éxito de La Isla Mínima. Algeciras sintió como propio el galardón que recibió Curro Sánchez al mejor Documental. El hijo del ilustre guitarrista algecireño, fallecido el pasado 26 de febrero, no pudo disfrutar de la misma suerte en las otras dos nominaciones a las que aspiraba.

Al filo de la una de la madrugada le tocó el gordo a Algeciras, ganaba el Goya no sólo el hijo de Paco de Lucía, sino toda una ciudad que admira a su paisano más universal.El director subió a recoger el premio entre abrazos, los que se daban mientras bajaban las escaleras los tres hermanos: él, Casilda y Lucía.

"Muchas gracias a todos, hoy cuando volvamos de celebrarlo mis hermanas y yo, este Goya va a descansar al lado del Goya de mi padre". La voz se le truncó y los asistentes le arroparon con un gran aplauso que se sintió como un abrazo. Paco de Lucía ganó el Goya a la mejor Música Original por Montoyas y Tarantos en 1990. Recuperó su voz para dedicar el premio a sus hermanas: "por ayudarme y estar al lado mía todo este tiempo, soportando tempestades y aguantando para que pudiéramos homenajear a papa como era merecido". La presencia de su madre, Casilda Varela no pasó desapercibida ni para los cámaras, que enfocaron su emoción. El premiado se lo dedicó destacando que sin ella "habría sido imposible de llevar a cabo el documental. Has sido el pilar moral, financieramente has estado hasta el final y nos has dado esperanzas cuando la perdíamos por el camino".

Por último, dejó constar Curro Sánchez que pese a que pueda dar la sensación de que es un proyecto "muy familiar", es destacable la labor de muchas personas que han compartido "su amor y cariño por mi padre, por el personaje y sin esa suma, ya no solo de profesionalidad sino de entrega, seríamos incapaces de estar recogiendo esta noche ese premio". Cerró su intervención acordándose de toda su familia y de todos los artistas que han compartido "más de 60 años de trayectoria con mi padre".

Pero la familia Lucía no fue la única que puso a Algeciras en la gala, Edmun Roch al recoger el Goya al mejor Diseño de Producción por la película El Niño, rodada en el Campo de Gibraltar y especialmente en Algeciras con más de mil figurantes de la zona,no dudó en cerrar su discurso dedicándolo a la tierra: "para la gente de Algeciras, muchas gracias por estar a nuestro lado en este viaje".

Y apenas habían pasado 20 minutos cuando el genial Dani Rovira, conductor de la gala, hizo mención a la ciudad. Se acercó a los tres protagonistas jóvenes de El Niño para hacer un juego irónico con el trasfondo del narcotráfico de la película. Las alusiones a Algeciras y Paco de Lucía llegaron a cuentagotas, en el premio a la mejor Canción uno de los ganadores dejó constar que su amor por la música nació al conocer al genio de la guitarra, que también recibió la mayor ovación en el vídeo de recuerdo a los artistas que fallecieron en el último año. La Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España se rindió ayer por fin al talento del sevillano Alberto Rodríguez, al que no había galardonado todavía tras varias candidaturas. En una gala marcada por una gran presencia andaluza y que estuvo presentada por el malagueño Dani Rovira, que se hizo con el premio al mejor actor revelación por Ocho apellidos vascos, La Isla Mínima hizo diana en diez categorías, entre ellas las de película, director, actor protagonista (Javier Gutiérrez) y guión original. No planteaba dudas que Javier Gutiérrez se llevaría el Goya por su personaje de policía de pasado oscuro, un trabajo cuya contención le había deparado ya la Concha de Plata y probablemente todos los galardones del año cinematográfico. También cumplió con su condición de favorita Bárbara Lennie, mejor actriz por Magical Girl, la única candidatura que materializó anoche una película tan estimulante como la de Carlos Vermut.

Se esperaba, de hecho, que el Goya al mejor actor de reparto fuera a parar a esa presencia rotunda de José Sacristán por esta cinta, pero Karra Elejalde impidió un nuevo triunfo del veterano. El padre cascarrabias de Ocho apellidos vascos, un papel arrollador al que saca provecho el intérprete, le dio a éste el segundo cabezón de su carrera tras el conseguido por También la lluvia. La misma fortuna tuvo su compañera Carmen Machi, como Javier Gutiérrez más habituada a los galardones de teatro, que se llevó también el Goya a la mejor actriz de reparto "por hacer reír" y tuvo un recuerdo cálido para su "añorada, bendita, amada" compañera en Agosto, la fallecida Amparo Baró. Minutos antes, Elejalde había rememorado al desaparecido Álex Angulo.

La gallega Nerea Barros tenía una competencia dura para ser elegida como mejor actriz revelación, pero finalmente su desgarradora interpretación de la madre de dos niñas desaparecidas en La Isla Mínima conmovió a los votantes. Barros competía contra Natalia Tena (10.000 kilómetros), Yolanda Ramos (Carmina y Amén), e Ingrid García-Jonsson (Hermosa juventud), y todas, como Barros, estaban fabulosas en diferentes registros.

La lista de ganadores ratificó lo que es una evidencia desde hace años, la sólida factura de las películas de Alberto Rodríguez. El vestuario de Fernando García, el montaje de José M. G. Moyano -que también aspiraba a premio por Paco de Lucía: la búsqueda-, o la dirección artística de Pepe Domínguez fueron encadenando Goyas para el largometraje del director andaluz, que también remató en la banda sonora de Julio de la Rosa y en la fotografía de Álex Catalán, una labor que ya convenció al jurado de San Sebastián.

No hubo suerte con el maquillaje de Yolanda Piña -ganó Musarañas- y Daniel de Zayas no pudo repetir al Goya al mejor sonido obtenido en 2009, y perdió frente a El Niño. El thriller de Daniel Monzón también se hizo con el premio a los mejores efectos especiales, a la dirección de producción y la mejor canción, un premio que fue a manos de la cordobesa India Martínez y el gaditano Ricky Rivera, que enseñó al auditorio a aplaudir "como en Cádiz".

Pedro Almodóvar, que entregó el Goya de Honor a su viejo amigo Antonio Banderas, fue posiblemente el más combativo ante la asistencia del ministro de Cultura. "Amigos de la cultura y del cine español. Señor Wert, usted no está incluido", le dijo. Su actor fetiche leyó un discurso largo y emotivo discurso en el que confesó que si miraba "hacia atrás me veo viejo, pero si echo la vista hacia delante me siento muy joven".

Carlos Marqués-Marcet, que venció en Málaga con 10.000 Kilómetros, fue escogido en los Goya como el mejor director novel en un palmarés que escogió como mejor película hispanoamericana a la favorita, Relatos salvajes, de Damián Szifrón.

Por último, no hubo sorpresas en la lucha por el título a la mejor película europea, e Ida, de Pawel Pawlikowski, amplió un nutrido palmarés que podría culminar en un par de semanas con el Oscar.

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