La Juventud invade las casetas

  • Puente Grande celebra un multitudinario concurso de sevillanas con gente venida de toda la comarca

El mañaneo sigue en el ferial el sábado de feria. Pocos son los jóvenes que acuden a comer este día al recinto, la mayoría son familias y es que muchos se han acostado con las claras del día. La reseca por la larga noche de marcha, se deja sentir. Antes de llegar al ferial una parada en los bares del Paseo de la Constitución y alrededores donde muchas familias prefieren comer con más tranquilidad que en las casetas. Cuando llegan las cinco de la tarde, la feria ya es un hervidero de gente joven de toda la comarca dispuesta a disfrutar del sábado. Sin prisas, se van llenando las casetas. Sevillanas con mucho ritmo antes de la hora de comer. Parejas procedentes de academias de la comarca, así como bailarines aficionados participan en el concurso que celebra la caseta Puente Grande. Después de tanto esfuerzo, como no, la recompensa, bebida y comida en la misma caseta para animar a los participantes.

Cuando las comidas ya han terminado, comienza el baile y el ambiente. El calor hace que algunos grupos prefieran disfrutar del ambiente en las puertas de las casetas. La avenida 15 de mayo está siempre llena, de gente que sale de una caseta a otra, de niños, de vendedores ambulantes, de gente comiendo dulces y bocadillos, hay que reponer fuerzas para seguir bailando.

La noche del viernes duró el ambiente en las casetas hasta las 5:30 horas, tras el aviso de la Policía Local a los caseteros para que apagaran la música. Poco a poco los jóvenes se adueñaron de los puestos de feria con chocolate, que mejor manera de acabar la noche. A las 6:30 horas estaba todo el recinto ferial cerrado.

Las Fuerzas de Seguridad han organizado un amplio dispositivo para las noches del viernes y sábado. Un total de 40 efectivos, entre Policía Local y Guardia Civil dividieron el recinto en tres partes para su vigilancia. Además, instalaron controles en las tres entradas al municipio entre las 23:00 horas y la medianoche para controlar a la gente que llegaba al municipio. Finalmente, la caseta de los mayores tuvieron que cerrarla a las 4:00 horas por el número de jóvenes que a ella acudieron con ganas de bronca. No obstante, los agentes no tuvieron que detener a nadie. Tan sólo intervinieron en alguna pelea o discusión sin importancia.

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