PSOE y PP continúan su batalla por los '400 euros'

  • Zapatero cree que es "un insulto a la ciudadanía" llamar ýcompra de votosý a la devolución mientras Rajoy define la medida como ýinjustísimaý.

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El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha aclarado este martes que la propuesta de devolver 400 euros a todos los españoles que tributan el IRPF "es un compromiso, no una promesa". Además, sobre las críticas que ayer se vertieron sobre esta iniciativa, a la que le llovieron ataques desde todos los partidos del espectro político, pero, particularmente, a los que acusaron al PSOE de "comprar votos", Zapatero consideró que todo aquel que opina de esa forma "insulta a la ciudadanía" con esa clase de consideraciones. Por su parte, el líder del PP, Mariano Rajoy, calificó la idea del PSOE de "socialmente injustísima, porque a una persona que gane 10 millones le van a regalar 400, pero al señor que está exento no le van a dar nada".

Zapatero explicó que, teniendo en cuenta la situación económica actual de España y el nivel de ahorro público, es "conveniente" hacer una nueva reducción del impuesto "eficiente económicamente y fiscalmente moderada" para ayudar a más de 13 millones de ciudadanos y ocho millones de hogares a los que afectará la propuesta socialista. Según el presidente del Gobierno, se trata de un compromiso "prudente y progresista" que responde a la lógica económica y a una situación de superávit en las cuentas públicas, que permite al Gobierno estimular la economía y mantener los compromisos sociales adquiridos a lo largo de la última legislatura.

"Es un compromiso, no una promesa, una medida programática con vocación de permanencia hasta que, en su caso, exista una reforma del IRPF", explicó Zapatero. En cuanto a los ciudadanos que se quedan fuera de esta propuesta, como los autónomos, afirmó que habrá que evaluar el impacto de la medida y de la reforma del Estatuto del Autónomo para sacar conclusiones y estudiar la posible extensión de la deducción del IRPF a este sector. En todo caso, cuando se le preguntó por qué no se pone en marcha ahora la propuesta, consideró "poco decoroso" hacerlo en periodo electoral porque comprometería al nuevo Gobierno.

En este sentido, Zapatero consideró que el debate sobre los '400 euros' se ha "pervertido". "Si hay esta polémica por una rebaja de impuestos, qué pasará cuando haya que subirlos", señaló, al tiempo que recordó que cuando el PSOE propuso el 'cheque-bebé' hubo numerosas críticas, pero que "los mismos que elevaron el tono en el Parlamento eran los que luego pedían más". "Seamos serios", espetó el presidente del Gobierno, preguntándose si el PP votará en contra de este compromiso cuando llegue al Parlamento, después del primer Consejo de Ministros que se celebre tras las elecciones del 9 de marzo.

En cuanto a las críticas a esta medida, a la que algunos calificaron de un intento del PSOE de "comprar votos", Zapatero lo consideró "un insulto a la ciudadanía" y una muestra de la opinión "insólita" que tienen algunos de los españoles, porque "no hay un solo ciudadano del que se pueda pensar que se le compra el voto". "Todos los que están insinuando eso tienen una pobrísima opinión de los ciudadanos de este país. Yo la tengo muy buena", remachó, considerando que si el PP, concretamente, critica esta medida es porque, en cuatro años de oposición, no han sido capaces de poner sobre la mesa una propuesta económica: "No les gusta porque no se les ha ocurrido a ellos".

Además, el presidente del Gobierno situó la medida de los 400 euros junto a otros compromisos del PSOE, como elevar las pensiones mínimas y subir el Salario Mínimo Interprofesional hasta los 800 euros. En esta línea, destacó que, si gana las elecciones, continuará incrementando las prestaciones sociales y reduciendo los impuestos gracias a la holgura de la economía. Así, explicó que se centrará en incrementar la productividad española, una de las "grandes asignaturas" de la economía que permitirá mejorar el modelo de crecimiento económico, incrementar los salarios y potenciar la renta per cápita española para seguir ganado posiciones en Europa.

Por su parte, el líder del PP, Mariano Rajoy, dijo que cuando conoció la medida del PSOE no se lo creía. A su juicio, la medida es "una ocurrencia y una improvisación", que carece de "sentido común" y es "socialmente injustísima". "Una persona que gane 10 millones de euros al año le van a regalar 400, pero al señor que no declara a Hacienda porque está exento, no le va a dar nada", proclamó el presidente de los populares, que calificó de "broma" la propuesta de Zapatero, aunque se puede "arreglar" si el PP gana las elecciones generales.

Mientras, el flamante número dos de Rajoy por Madrid, Manuel Pizarro, que hoy protagonizó en un pueblo de la sierra madrileña su primer acto de la precampaña en solitario, dijo no estar "dispuesto a insultar a nadie", pero acusó a Zapatero de "improvisar con cosas tan serias como los impuestos". "Nadie se puede fiar de un gobierno que frivoliza con el dinero de los contribuyentes", espetó Pizarro, que insistió en que "no se puede improvisar con algo tan sagrado como son las retenciones en la nómina de la gente". "Los impuestos son sagrados y, por tanto, una reforma fiscal tiene que ser algo pensado, sensato y con carácter de permanencia", remachó.

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