La apertura de más yacimientos relanza la minería onubense

  • Ormonde España presentará en breve el proyecto de explotación de la Mina de la Zarza · Petaquilla Mineral invertirá 100 millones en Lomero-Poyatos

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Los próximos meses serán decisivos relanzar de una vez por todas la actividad minera en la provincia de Huelva. La compañía Ormonde España, filial de la irlandesa Ormonde Mining, que se encuentra elaborando el proyecto de explotación de la mina de la Zarza en el término municipal de Calañas, prevé presentar a la Junta de Andalucía a mediados de septiembre su proyecto de reapertura. No es el único pendiente de ver la luz, ya que a éste hay que unir el de la empresa Petaquilla Mineral en Lomero-Poyatos, sin olvidar el de Emed Tartessus en Minas de Riotinto y los trabajos de la mina Sotiel.

Ormonde España contaba con entregar el plan de apertura en el pasado mes de mayo, aunque los estudios de ingeniería necesarios han retrasado los planes iniciales, según informó el representante y director técnico de la compañía en Huelva, Miguel Cabal. El objetivo es reabrir la mina en dos años y medio y crear 250 puestos de trabajo, entre empleos directos e indirectos. La empresa cree que la mina aún podría explotarse porque hay bastantes recursos de cobre y de minerales polimetálicos. Una vez conseguida la documentación, se necesitarían unos 26 meses para la construcción de la planta de la transformación de mineral, así como la adaptación del proceso a las necesidades medioambientales y legales.

La mina de La Zarza se abrió en la época de los fenicios, manteniéndose en funcionamiento hasta principios de los años 90. La empresa ha presentado cuatro permisos de investigación mineras en la zona que abarca desde la localidad de Calañas hasta Cabezas Rubias, con el fin de comprobar la existencia de yacimientos mineros y ver si éstos son viable económicamente.

Los derechos de la mina de la Zarza pertenecen a la empresa Nueva Tharsis, que es concesionaria a su vez de la mina de Tharsis, un yacimiento cerrado en la actualidad, por lo que la compañía va a comenzar una investigación en el entorno de la mina para ver el potencial de la misma.

Por su parte, la empresa panameña-canadiense Petaquilla Minerals tiene intención de invertir 100 millones de euros para reabrir la mina onubense de Lomero-Poyatos, explotación de oro y cobre que se encuentra cerrada desde los años 80, según informaron fuentes de la compañía.

El proyecto, del que la Junta abrió el pasado 4 de agosto el proceso de información pública del expediente de Autorización Ambiental Unificada, se refiere a una explotación situada en los municipios de El Cerro de Andévalo y Cortegana. Los minerales que se pueden extraer de esta mina son oro, cobre y menor medida plomo y zinc, y podría dar trabajo a unas 250 personas.

Sí son una realidad los trabajos de exploración de la mina Sotiel, una producción subterránea de cobre y zinc, para comprobar su estado y encontrar nuevos recursos susceptibles de explotación minera que permitan su reactivación.

Para ello Minas de Aguas Teñidas (Matsa), del grupo Iberian Minerals, la única explotación que se encuentra en la actualidad en activo, ha contratado a empresas de ingeniería y construcción que se llevará a cabo una variedad de trabajos, a lo largo del verano, a la espera de tomar una decisión formal respecto a la producción en Sotiel, en el término de Calañas, informó el propio grupo. Estos trabajos se desarrollan después de que Matsa obtuviera hace unos meses las concesiones, que cubren un total de 200 hectáreas, necesarias para la exploración y posible explotación de esta mina -situada a 25 kilómetros de la de Aguas Teñidas-.

La mina de Sotiel fue explotada anteriormente con una operatividad media de unas 3.000 toneladas diarias, e Iberian prevé una producción similar que podría ser transportada por ferrocarril o carretera a Aguas Teñidas para su procesamiento. Forma parte del complejo Migollas Sotiel, ubicada en la Faja Pirítica Ibérica, igual que Aguas Teñidas; es una mina de cobre, zinc y plomo que ha estado intermitentemente activa desde la época romana y estaba en operación hasta 2002, cuando los bajos precios del metal contribuyeron a su cierre. Matsa prevé alcanzar este 2011 una facturación de 140 millones de euros y una producción de más de 193.000 toneladas de concentrado de cobre, zinc y plomo, lo que le permitirá obtener resultados positivos desde que comenzara la actividad en 2009.

Por su parte, La reapertura de la mina de Riotinto continúa con su culebrón particular. Septiembre también podría ser decisivo para Emed Tartessus, que ya ha entregado a la Junta de Andalucía la documentación de los proyectos anexos requeridos por la administración regional.

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