Desde Viena hasta Suráfrica

  • Comienza una nueva era para el campeón europeo, que ya mira al Mundial de 2010

"Hay que disfrutar de esto, pero somos ambiciosos y miramos al Mundial". Con esa frase Fernando Torres dejó en claro el hambre de gloria que tiene la selección española , que tras alcanzar el sueño de la Eurocopa en Viena ya apunta al gran evento de Suráfrica 2010.

El viaje a la otra punta del hemisferio comenzará muy pronto. Tras los festejos de ayer en Madrid y los que seguirán, llegarán unas cortas vacaciones y la pretemporada con sus clubes. El seis de septiembre los campeones de Europa estrenarán ante Bosnia-Herzegovina oficialmente su corona en el primer partido de clasificación para el Mundial de 2010.

El resto de rivales del grupo -Turquía, Bélgica, Armenia y Estonia- aparecen como víctimas propicias también para que España siga engordando sus estadísticas: lleva 22 partidos sin perder y 11 triunfos en los últimos 12 encuentros.

El hito de la Eurocopa le va a permitir al equipo empezar a recorrer caminos desconocidos. Así, el equipo está clasificado automáticamente para la Copa Confederaciones, que se disputará en Suráfrica del 14 al 28 de junio de 2009.

Ya estaban clasificados para el torneo, que se disputará en cinco ciudades surafricanas y entre ocho países, Suráfrica, el actual campeón mundial -Italia-, y los campeones continentales Estados Unidos (América del Norte y Central), Brasil (América del Sur), Irak (Asia) y Egipto (Africa). El grupo se completará con el campeón continental de Oceanía.

Será una buena preparación para el evento de 2010, el torneo que verdaderamente importa. "Este equipo puede ganar cualquier otra cosa", dijo Luis Aragonés en obvia alusión a un Mundial en el que ya no estará como técnico.

Además de las estadísticas que presenta, España desplegó en Austria y Suiza el mejor juego del torneo, el más ofensivo y el más vistoso.

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