Mario, un balono optimista

  • El central sevillano admite que se llevó "un susto grande" con la lesión de tobillo antes del duelo con el Betis pero ya trabaja para recuperarse

  • "Mejor ahora que más adelante", dice

Mario, el pasado curso. Mario, el pasado curso.

Mario, el pasado curso. / erasmo fenoy

Al mal tiempo, buena cara. Y a la mala pata, optimismo. Mario Gómez arrancó la pretemporada con la Balona con un esguince de tobillo que le dio "un susto grande". El central estará con tratamiento al menos un par de semanas antes de volver a ejercitarse con el grupo, pero, a pesar de todo, busca el lado positivo y sólo piensa en estar cuanto antes "al máximo" a las órdenes de Julio Cobos.

"La lesión ha llegado a las primeras de cambio y además en una jugada tonta, pero después del susto grande que nos llevamos, parece que quedó en sólo eso, en un susto", reconoce el defensa sevillano, uno de los grandes aciertos de la Balona en el último mercado de invierno.

Hay una base muy buena y unas ideas claras para hacer algo bonito esta campaña"

Mario Gómez Gómez (Sevilla, 2-9-1994) recaló en enero tras una etapa para olvidar en el filial del Valladolid y encajó como un guante en los esquemas de Julio Cobos. El central zurdo se hizo fuerte en el once, fue clave en la permanencia y de los primeros en renovar para continuar en el nuevo proyecto del club de La Línea. "Mis primeros seis meses en la Balona han sido fantásticos. Es verdad que me salió todo rodado, que tuve la confianza del míster y que el equipo me recibió como una familia. Por todo eso decidí quedarme, porque veo que hay una buena base para hacer algo bonito", explica.

Mario se recupera de un fuerte esguince de tobillo que se produjo en el entrenamiento matinal del pasado viernes sobre el sintético de la Ciudad Deportiva. "Fue una jugada tonta ya al final del trabajo de estrategia. Fui a hacer un despeje y apoyé mal", recuerda. "Noté un fuerte crujido y me asusté", admite. De hecho, el cuerpo técnico de la Balona también llegó a temer lo peor pero con el paso de las horas las perspectivas cambiaron de forma muy positiva.

El zaguero sevillano tuvo la mala pata también de lesionarse justo antes del amistoso contra el Real Betis. "Encima me perdí el partido con mi equipo", lamenta con sentido del humor. Sin embargo, Mario ya sólo piensa en recortar los plazos de recuperación. "Esta semana seguiré con el tratamiento y la próxima espero poder empezar al margen con algunos ejercicios. Si todo marcha bien, dentro de dos podría volver al grupo poco a poco", señala el futbolista con pasado en el Recreativo de Huelva y el Jaén.

El central cree que el triunfo ante el Betis alimenta la confianza del colectivo y de la afición de cara a una pretemporada en la que Mario resalta que queda "mucho trabajo" por delante. "Lo que sí es verdad es que hay una base de la pasada campaña y unas ideas claras en un vestuario muy unido".

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