Cobo se defiende del Sky

  • El corredor cántabro mantiene el liderato tras ceder sólo 9 segundos respecto a Froome en la línea de meta y saber contrarrestar la estrategia del equipo británico

El británico de origen keniano Christopher Froome metió el susto en el cuerpo al líder Juan José Cobo al arrebatarle la victoria y recortarle 9 segundos en la general, tras un duelo de titanes que aportó emoción al final de la decimoséptima etapa entre Oyón y Peña Cabarga, la más larga de la presente edición, de 211 kilómetros.

Froome ganó la última etapa con final en alto tras librar un espectacular duelo con Juanjo Cobo en el último kilómetro de ascenso a Peña Cabarga, en la zona más dura, con rampas del 19 por ciento, donde Cobo murió y resucitó para salvar la Vuelta. En meta, sólo les separó un segundo, pero con las bonificaciones obtenidas por ambos, en la general el cántabro tiene únicamente 13 segundos de renta.

El ciclista del Sky conocía la subida, y Cobo, que vive a 50 kilómetros de Peña Cabarga, no. Por eso el corredor del Sky sabía que tenía que arrancar en la zona más empinada, a 800 metros de la pancarta. Atacó con fuerza, en una especie de sprint interminable cuesta arriba, y puso en jaque a Cobo, que hubo de sufrir en casa, ante su afición, para evitar la catástrofe. Tuvo todo perdido, reaccionó, pudo ganar la etapa y claudicó en los últimos 30 metros. Una secuencia memorable en un palmo de terreno, que tal vez valga una Vuelta.

Peña Cabarga, con sus 6 kilómetros de ascenso al 8,9 de pendiente media era el escenario marcado de antemano para la disputa del título y para que algunos corredores trataran de asomar la cabeza en la Vuelta. La escapada del día, de 21 corredores, nunca tuvo pinta de prosperar.

Los hombres del Geox controlaron la subida final. Menchov, con dos Vueltas y un Giro en su palmarés, se puso el mono de trabajo al servicio de Cobo. Los hombres de Matxín no se inquietaron cuando saltó el belga Van den Broecke, uno de los que tienen que aprobar aún la asignatura de la temporada.

A falta de 800 metros comenzó el espectáculo. Froome demarró con fuerza y soltó a Cobo, aturdido por el mazazo. La Vuelta se le iba ante los ojos atónitos de su afición, se le escapaba el sueño. Pero el desaguisado tuvo arreglo. En una reacción casi milagrosa el líder del Geox echó el lazo a Froome e incluso le superó. La Vuelta de nuevo en el bolsillo.

No había terminado la agonía. 50 metros dieron para mucho. Froome volvió a reaccionar al ver que Cobo flaqueaba. A pesar de no herirle de muerte, Froome se regaló la etapa, 20 segundos de bonificación, y dejó la Vuelta con un interrogante. Quien quiera vestirse de rojo en Madrid tendrá que luchar hasta el último metro.

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