El gerente de la piscifactoría culpa al ex jefe de planta de la muerte de los peces

  • Christov asegura que cuando tuvo constancia de la falta de pienso y oxígeno compró suministros "inmediatamente"

  • Afirma que el encargado obstaculizó el abastecimiento

El administrador ruso que está al frente de la piscifactoría de San Fernando en la que han muerto este verano unas 15.000 doradas por falta de oxígeno y alimento señala directamente al ex jefe de planta de la granja acuícola como responsable de los problemas que tienen las instalaciones y lo culpa de la pérdida masiva de ejemplares.

En un carta remitida a este periódico, el administrador de la sociedad Proyect XXI Century, Christo V. Christov, asegura que cuando la empresa y el propio inversor tuvieron constancia de las carencias que sufría la psicifactoría ubicada en los terrenos de la antigua salina La Leocadia en materia de abastecimiento, "reaccionaron inmediatamente" comprando pienso, oxígeno y gasoil y restaurando el generador y las bombas de agua.

"No ha sido una catástrofe ecológica, pero sí una pérdida económica importante"

El administrador asevera en su misiva que el ex encargado de planta, Carlos Manuel Peci, "llamó varias veces a la empresa de pienso para que no efectuase el suministro". Christov afirma que el que fuera jefe de la granja acuícola consiguió obstaculizar el abastecimiento, que se retrasó varios días, al igual que el del oxígeno. "También amenazó con no permitir la entrada de la cisterna", expone el administrador.

Sobre el incidente de la muerte masiva de alevines en una sola balsa el pasado 1 de agosto, el empresario ruso habla de "un acontecimiento desagradable para todos e inaceptable desde el punto de vista de las pérdidas económicas". Christov refiere que unos días antes de que murieran las primeras 12.000 doradas se produjo un escape en la cisterna de oxígeno. El gerente dice que compraron entonces más oxígeno y que intentaron conseguir un aporte extraordinario para evitar la pérdida masiva de ejemplares, sin embargo -sostiene- no lograron inyectar el oxígeno necesario "debido a las restricciones de verano para el transporte de esta mercancía".

En la carta se especifica que el mismo día del incidente el inversor cogió un avión y en horas ya estaba en las instalaciones de la piscifactoría isleña para organizar la rápida recogida de las doradas muertas y evitar así la contaminación. "Lo hemos conseguido gracias al esfuerzo conjunto de la empresa, el inversor y los trabajadores. Se recogió todo en dos contenedores rígidos y tapados. Poco después una empresa autorizada retiró dichos contenedores y los trasladó a un centro autorizado para el procedimiento adecuado de residuos. No se ha producido contaminación, no ha sido una catástrofe ecológica, pero sí es una perdida económica importante para la empresa, para el inversor y para los trabajadores".

El administrador de Proyect XXI Century habla de una "acción premeditada y bien coordinada" por parte de un tercero para conseguir apropiarse de la piscifactoría. "El actual inversor salvó a la empresa en 2013 del concurso de acreedores, pagó todas las deudas y salvó también los puestos de trabajo, y hasta el momento sólo ha recibido pérdidas y una actitud malintencionada", recoge la carta, en la que se añade que "el inversor está decidido desarrollar su proyecto y conseguir una instalación ecológica y moderna, por eso está buscando a gente joven y preparada para la nueva plantilla y un encargado responsable y con verdadera experiencia profesional".

El gerente asegura que la granja acuícola cuenta actualmente con reservas de pienso, oxígeno y gasoil. "Vamos a contratar a nuevos trabajadores para poder disminuir los robos y mantener la explotación debidamente". Por último, el administrador lamenta "los actos vandálicos perpetrados en las instalaciones", donde aparecieron pintadas insultando a la Junta y a los empresarios rusos.

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