S.O.S.PLAYAS

  • El temporal se traga playas como la Fuente del Gallo, las calas de Roche o una zona de Caños de Meca

Un mar hambriento, con colmillos espumosos y una lengua brava y oscura, se ha tragado las playas de La Janda. Como si estuviera enfadado por algo, el océano ha reclamado lo suyo a golpe de olas que han martilleado incesantemente los acantilados de la costa de Conil, Vejer y Barbate. El resultado es desastroso, aunque no irreparable. Al menos así lo aseguran los expertos. Y eso que la impresión que ofrecían en la mañana de ayer los arenales -más bien pedregales- gaditanos era penosa. Diario de Cádiz realizó un examen a algunos de los más populares, con inicio en las calas de Roche y punto final en Caños de Meca. En Roche, la fuerza del mar ha dejado al descubierto grandes rocas que salen al paso de las escaleras de acceso. La primera de las calas prácticamente ha desaparecido y sólo quedan piedras. La segunda, la mayor de todas, tiene algo de arena, aunque a la hora en que la visitamos empezaba a subir la marea, que la cubrió por completo en poco tiempo. El acantilado ha sufrido algunos desprendimientos menores, pero lo que más impresiona es ver cómo se cortan los accesos.

Sin salir de Conil, la playa que presenta peor aspecto es La Fuente del Gallo. En este caso la arena también ha desaparecido casi por completo y ha dejado a la vista grandes plataformas de rocas. Ayer varias personas intentaban pasear por la playa sorteando como podían los obstáculos que se encontraban. Las playas no están sucias, simplemente la arena se ha esfumado como por arte de magia.

A pesar de esto, Juan Bermúdez, alcalde de Conil, reconoció a este diario telefónicamente que el aspecto de La Fuente del Gallo "no está fuera de lo normal a estas alturas de año. Con los temporales es una playa que pierde mucha arena, pero poco a poco se va regenerando ella sola. Y lo mismo ocurre con las calas de Roche, aunque es cierto que en esta ocasión el temporal ha sido más fuerte".

A Bermúdez le preocupan más la Fontanilla o Los Bateles, que, a simple vista, presentan un mejor aspecto. "Estas playas llevan años perdiendo arena de manera continuada y no se regeneran como las anteriores, por eso hemos pedido a la Demarcación de Costas que afronte una regeneración que contemple un aporte extra de arena". De momento, el Ayuntamiento conileño ya ha empezado por su cuenta a reparar algunos daños en pasarelas y otros equipamientos urbanos de sus arenales para intentar que esté en perfecto estado de revista en la temporada estival.

Una playa que sí ha soportado bien el paso de Emma ha sido El Palmar, en el término municipal de Vejer. Entramos por el camino de Marcucaña y desde allí y hasta el final de la kilométrica playa no se perciben grandes variaciones, salvo los lógicos escalones en la arena y la pérdida de esta en algunos puntos muy concretos.

El final del recorrido por las playas de La Janda acaba en las playas de Caños de Meca. Allí, al principio, nos encontramos con parte del paseo que se ha derrumbado sobre la arena, dejando al descubierto su armazón de hierro. La pérdida de arena es muy manifiesta.

Sin embargo, esta no es la zona más afectada del emblemático enclave barbateño. Llegando a la conocida como la playita de Las Cortinas, frente al inicio del parque de Las Breñas y al establecimiento hotelero del mismo nombre, el temporal ha destrozado las escaleras de acceso. Mientras que los negocios de la zona comienzan a prepararse para abrir sus puertas coincidiendo con la Semana Santa, el estado de esta zona de la costa es impracticable ya no sólo para el baño sino para tumbarse a tomar el sol, de hecho, a duras penas puede recorrerse caminando.

Es el legado que ha dejado a su paso la borrasca más devastadora que se recuerda en muchos años en un litoral que tardará en recobrar su fisonomía.

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