La 'política 2.0' anima la campaña electoral

  • Las elecciones del 9-M son las primeras en las que los partidos políticos han apostado decididamente por hacer 'cibercampaña' y utilizar internet para fomentar la interacción con los votantes

Hace aproximadamente cuatro años que internet vive su segunda etapa: lo que se conoce como la web 2.0, caracterizada básicamente porque el usuario manda. Cuatro años es lo que dura la legislatura que acaba ahora y muchos hablan de que el 9-M marca el comienzo de una nueva forma de hacer campaña política... o, al menos, de presentarla.

Si con la web 2.0 los grandes portales dejan de controlar los contenidos de la red para ceder la producción a los usuarios (desde blogs, wikis, Youtube o Flickr), la política 2.0 es su correlato, aquella que trata de aprovechar las nuevas tecnologías para fomentar la interacción con el ciudadano y superar su desencanto con sus representantes.

La democracia es un diálogo

Diálogo es la palabra estrella: los electores ya no son receptores pasivos, sino que manejan multitud de fuentes de información y se han acostumbrado a ser tenidos en cuenta, influir e incluso construir el mensaje. Igual que los nuevos consumidores, según los describe el Manifiesto Cluetrain, iniciador de todo un movimiento que lo mismo inspira iniciativas solidarias que estrategias de marketing viral. En resumen, el ciudadano medio ha redescubierto su capacidad de participación (aunque sea discutiendo esta afirmación en los comentarios a esta noticia) y quiere, además de voto, voz.

Parece que les cuesta, pero los principales partidos ya se han enterado. En las elecciones catalanas de 2006 ya se hicieron ensayos, pero esta vez todos han tratado de ofrecer cierta imagen de transparencia en la elaboración de sus programas electorales. El PSOE montó una plataforma de votación de propuestas similar a Menéame, los populares recogieron ideas de 30 segundos vía Youtube, Esquerra preguntó a sus electores para qué quieren la independencia, IU pidió votos para elegir los puntos de su "cambio de izquierdas"... y hasta organizaron un concurso para que los internautas eligieran su su sintonía a través de Myspace, al más puro estilo Eurovisión.

"Cada voto importa"

La otra regla de oro es que cada internauta es una posible fuente de opinión, así que es necesario potenciar la creación de redes sociales en las que sean ellos mismos los que difundan mensajes afines: hay voluntarios populares, voluntarios ciberprogesistas, blogueros que aman a IU, otros que prefieren a ERC o a CIU y hasta entregados a la difusión del programa de Ciutadans. José Blanco, secretario de organización del PSOE, ha ido más lejos y ha confeccionado una guía para que sus simpatizantes inunden foros, chats, listas de correo y blogs. Hablando claro: para que hagan spam orquestadamente.

Dirigirse al elector como destinatario individual del mensaje también es clave en este asunto. El PSOE presenta su programa personalizadamente, para que cada persona conozca las medidas que le afectarían, pero el que se lleva la palma en proximidad es Rajoy: tras contarnos cómo es su despacho y qué música le gusta, estuvo llamando al móvil a sus votantes hasta que se quedó sin saldo y ahora felicita puntualmente los cumpleaños de todos sus amigos en Facebook. Internet -y ciertos automatismos programables, todo sea dicho- permite pelear por cada voto uno a uno.

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