Farolas sin raíces

  • El robo de cables sume en la oscuridad a barriadas durante meses · Algeciras gasta 10.000 euros al mes en reponerlo mientras que la falta de dinero lastra las reparaciones en otros municipios

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Traen de cabeza a los ayuntamientos y dejan a oscuras a los vecinos. Los robos de cable del alumbrado público con el fin de obtener cobre para su venta como chatarra, uno de los actos delictivos que ha experimentado mayor crecimiento por mor de la crisis, obliga a las entidades locales a destinar parte de su presupuesto a la reposición de los tendidos. Cuando hay dinero para ello. De lo contrario, las zonas objeto de saqueo permanecen a oscuras durante meses.

Ciudades como Algeciras gastan cada mes unos 10.000 euros en instalar nuevos cables tras el paso de los saqueadores. En otros municipios cuyas arcas pasan por más que estrecheces, como Los Barrios, la vuelta de la iluminación a las calles perjudicadas se hace esperar.

Los cables suelen ser fundidos tras el robo con el fin de que la envoltura de plástico desaparezca y, con ella, los códigos impresos sobre el PVC que permitirían identificar la procedencia ilícita del material. Así mismo, el cobre pierde forma y puede ser vendido con más facilidad como chatarra para fundición puesto que pasa desapercibido, según explicaron a este diario fuentes cercanas a los cuerpos de seguridad del Estado. En otras ocasiones la Policía o la Guardia Civil logran recuperar los rollos pero quedan inservibles debido a los cortes efectuados entre farola y farola para su extracción. Las raíces de las luminarias tendidas bajo el pavimento, una vez seccionadas, no pueden ser repuestas con meros empalmes ya que provocaría falta de seguridad.

El máximo exponente de esta práctica tuvo lugar el pasado noviembre, cuando la Guardia Civil desarticuló una red dedicada al robo de cobre en la provincia que se había hecho con un botín de ocho toneladas de material en la mayor actuación contra esta práctica en el último año. En esta operación fueron detenidas once personas que habían dejado sin tendido en varias ocasiones a la línea de ferrocarril entre Cádiz y Sevilla suponiendo un perjuicio de medio millón de euros para el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif). Nadie está a salvo.

De poco o nada sirven las especiales protecciones que han emprendido varios ayuntamientos con el fin de poner freno al saqueo de cobre. Así al menos lo reconoce la edil de alumbrado de Algeciras, Ana Rodríguez. El municipio algecireño ha optado por colocar grava y soldar las tapas de las arquetas así como precintar las portezuelas de las farolas. Pese a ello, barriadas que ya cuentan con estas medidas han vuelto a sufrir robos. "Pedimos colaboración ciudadana para que se alerte a las autoridades. Los vecinos están concienciados porque más allá del robo saben el perjuicio que les provoca al quedarse la zona sin luz hasta la reposición del cableado. Por mucha prisa, a veces no damos abasto a la hora de reponer", señala Rodríguez.

Sólo Algeciras ha desembolsado 60.000 euros entre enero y junio para reponer cables robados. Una cifra que, de mantenerse la frecuencia de robos (a veces hasta tres por semana, según la edil) ascenderá a 120.000 euros a finales de año. Otros tantos que dejarán de ser gastados en proyectos de mejora en iluminación de barridas o sustitución de lámparas en mal estado. Zonas como Los Guijos, Cortijo Vides, La Piñera o San José Artesano ya han sucumbido ante los ladrones de cable. "Sabemos que habrá robos, pero no cuántos ni dónde, por lo que la planificación de mejoras para las barriadas queda lastrada", reconoce la edil.

En San Roque no ha sido hasta escasas semanas cuando se ha podido reponer el cableado del Camino del Almendral, una de las principales avenidas de la localidad que sirve de entrada y salida al casco urbano y que discurre cercana a la zona administrativa de la Plaza de las Constituciones, donde se levantan el Ayuntamiento, la Escuela Oficial de Idiomas e, irónicamente, la Jefatura de la Policía Local. Fue robado hace más de un año.

La Línea también ha sufrido robos de cobre en instalaciones públicas e incluso en promociones de pisos antes de ser estrenados. En Los Barrios, sin embargo, los ladrones de este metal parecen haberse cebado con la aldea marinera de Palmones.

En Los Barrios, la falta de fondos sume en la oscuridad cada noche al Paseo Marítimo de Palmones flamantemente inaugurado el pasado mes de marzo a sabiendas de que no iba a poder lucir de noche. La mayor parte de los cables fueron robados días antes de la inauguración, una vez que la obra se había certificado y recepcionado por el Ayuntamiento. El robo fue valorado en su momento en 5.000 euros. Una cantidad que, actualmente, escapa a las posibilidades municipales.

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