El Cinematógrafo en el exilio se niega por el momento a volver a Cultura

  • La forma de acceder a las actividades, por cuota de socio o de manera libre, separa a la asociación y a la edil del área, Paqui López · Ambas partes buscarán fórmulas de acuerdo y se citan después del verano

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Los socios del Cinematógrafo en el exilio han votado no al regreso de la asociación a la delegación de Cultura de La Línea, lo que supondría la unificación de un solo cinematógrafo en la ciudad cuatro años después de su escisión. La negativa no es rotunda y está sujeta a que el colectivo y la edil de Cultura, Paqui López, puedan encontrar una fórmula satisfactoria para ambas partes en la cuestión fundamental que les separa: la vuelta al sistema de socios como forma de acceder a las actividades.

Una fuerte polémica entre los que eran socios y fundadores del cinematógrafo municipal y el entonces concejal de Cultura, Alfonso Escuadra, estuvo en el origen de la marcha de los primeros, que fundaron el Cinematógrafo en el exilio. Sus proyecciones y las del de gestión municipal han convivido en los últimos tiempos. El pasado marzo Escuadra fue destituido de su cargo y entre la nueva delegada de Cultura, Paqui López, y el colectivo hubo un acercamiento que ha abierto la puerta al cierre del conflicto.

Por el momento no hay acuerdo y ambas partes se han emplazado a un encuentro después del verano, en septiembre o quizá en octubre, en el que se pueda desbloquear la situación. Los socios del Cinematógrafo en el exilio respaldaron en asamblea extraordinaria una serie de demandas que la concejala ha visto de difícil solución, según informó la asociación a sus miembros. Estas reivindicaciones son la reincorporación del coordinador Miguel Guerrero a su anterior puesto, el reconocimiento a la labor del proyeccionista Marcos A. Paredes y la vuelta al sistema de socios como forma de acceder a las actividades.

El acta de la reunión del Cinematógrafo en el exilio explica la postura del colectivo: "Los dos primeros puntos deben quedar en suspenso por el momento pero no fuera de nuestras reivindicaciones. Sin embargo, el tercero, como nos expuso la señora concejal, encuentra serios problemas técnicos para una resolución satisfactoria para el Cinematógrafo en el exilio, con lo que los socios de esta asociación han votado por mayoría no a la unificación hasta no encontrar una solución que satisfaga a ambas partes".

El Cinematógrafo en el exilio estaría dispuesto a la reunificación en caso de que se vuelva al sistema de entrada por cuota de socios y no libre, como funciona el municipal ahora. Miguel Guerrero, presidente de la asociación, explicó ayer que López les propuso una fórmula híbrida que no les convence. Si se alcanzara un acuerdo en este tema, el regreso se podría cerrar, previa nueva consulta a los socios, y desde la unidad tratar las otras dos demandas, "reivindicaciones que venimos manteniendo desde el inicio del conflicto y que son la razón de ser de nuestra asociación".

Tanto la delegación de Cultura linense como el Cinematógrafo en el exilio se han propuesto pensar una fórmula sobre la cuestión del tipo de entrada a las actividades que pueda satisfacer a uno y otro y ponerla sobre la mesa en la próxima reunión para después del verano.

En el caso de alcanzarse un acuerdo podría llegar justo para la celebración del 25 aniversario del cinematógrafo en la ciudad, que tendrá lugar el próximo noviembre.

"Cinematógrafo en el exilio quiere agradecer el acercamiento hacia nuestra asociación por parte de la concejal de Cultura, señora Francisca López, y reiterar nuestra disposición favorable a una solución del conflicto que contente a todos", expresa el colectivo.

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