Urdiales y Castaño, a oreja por coleta

  • Carlos Doyague, que fue silenciado, sufrió un puntazo

GANADERÍA: Toros de Antonio Bañuelos, magníficamente presentados. Excepto el difícil cuarto, el resto dio buen juego. Tercero, quinto y sexto fueron aplaudidos en sus respectivos arrastres. TOREROS: Diego Urdiales, oreja y silencio. Javier Castaño, oreja y silencio. Carlos Doyague, silencio tras aviso y silencio. Incidencias: Plaza de toros de Palencia. Media entrada en tarde agradable. Doyague fue atendido en la enfermería de un puntazo.

Los toreros Diego Urdiales y Javier Castaño cortaron una oreja cada uno en la quinta corrida de la Feria de San Antolín celebrada en Palencia.

El primer toro de la tarde, un animal que no humillaba y tenía poco recorrido, se encontró con un Diego Urdiales, que sustituía a César Jiménez, muy dispuesto, tesonero y valiente, que le realizó una faena muy compuesta en la que algunos muletazos por el lado derecho poseyeron enjundia y calidad. Se vio obligado a aliñar a su segundo enemigo, un toro áspero, difícil y con la cara alta que no permitía florituras.

Javier Castaño, que toreó en sustitución de Iván Fandiño, realizó a su primer enemigo una faena muy compuesta, que pudo ser mejor si no hubiese ahogado en demasía a su oponente, al que mandó al desolladero de una espléndida estocada. Tuvo parecidas características la faena a su segundo pero en este no estuvo afortunado con el estoque.

No terminó de coger el aire Carlos Doyague al primero de su lote, en una faena en la que se notó la escasez de corridas toreadas por este diestro, que posee buenas maneras y un artístico concepto del toreo. En el último de la tarde consiguió centrarse más y dio algún muletazo de excelente trazo.

Al terminar la corrida, el diestro pasó a la enfermería para ser examinado por los doctores, tras sufrir un leve puntazo de su primer enemigo.

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