"Ser famoso no es lo más importante"

  • Jorge Sanz El actor estrena 'Crimen Perfecto' en la cartelera madrileña junto a María Castro y el malagueño Pablo Puyol

"¿Puedes llamarme en cinco minutos? Me pillas comiéndome un filete...". Así de natural se produce el primer encuentro, para esta entrevista, con Jorge Sanz, uno de nuestros más veteranos jóvenes intérpretes. Y es que, con sólo 42 años, no hay muchos profesionales que puedan presumir de un currículum como el suyo. Candidato por seis veces a los premios Goya -galardón que consiguió en 1989 por Si te dicen que caí-, el madrileño acaba de presentar el DVD de su serie televisiva ¿Qué fue de Jorge Sanz?, al tiempo que prepara, para el próximo día catorce, el estreno oficial en la cartelera de su ciudad de Crimen Perfecto, título llevado al cine por el genial Alfred Hitchcock, donde se convierte en el "malo, malísimo" del guión.

-¿Qué ha descubierto en el teatro que no le haya dado el cine?

-Pues, de momento, me ha devuelto una energía que tenía perdida. El vértigo de enfrentarme a un medio que no domino. Disfruto de eso y veo que soy capaz de tomar las riendas de proyectos como éste.

-¿Es de los que se llevan los personajes a casa?

-No, no. El papel se queda en el camerino, en el plató de cine o en el decorado de televisión. Hay que distanciarte de ellos y, después, ser más persona que otra cosa.

-¿Y cómo es el Jorge Sanz que no vemos?

-Alguien como todos. Cuando se ha estado arriba y abajo varias veces, aprendes a vivir. El ser famoso no es lo más importante. Prefiero quedarme con la bondad de la gente.

-Es que usted, en cierta manera, nos pertenece a todos, ¿no?

-El nivel de fama que tengo es una bendición. Creo que es el ideal de cualquiera que se dedique a esto puesto que se me trata con cariño y respeto.

-A veces da la sensación, al referirle tanto su pasado, que es mayor de lo que, en realidad, es...

-La vida de uno es la vida pública de uno y yo estoy muy satisfecho de mi bagaje pero llevo mucho tiempo.

-¿Ha encontrado la respuesta para la pregunta de su serie, ¿Qué fue de Jorge Sanz?

-Sí y no. En realidad, la contestación a eso se queda un poco en el aire. Es, en cierta medida, saber qué fue de todos nosotros los que teníamos tantas expectativas y que, luego, nos hemos ido topando con diversas circunstancias en el camino.

-Ahora le toca hacer de malo... ¿Le gusta?

-Mucho. Es algo muy higiénico y gratificante.

-¿Se ha planteado alguna vez si cometería algún crimen, perfecto o no?

-No. Estoy en contra de la pena de muerte. Eso sí, no tengo ningun inconveniente para que, el tipo que sea condenado, se pudra en la cárcel.

-¿Muchas diferencias entre el teatro y el cine?

-Sí, claro. En el teatro tienes que poner bien la voz y estar afinado desde el principio y, en el cine, existen componentes como la fotogenia, la forma en que te capta la cámara, los primeros planos... Es un medio al que tengo ganas de volver.

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