Manuel Escribano. Matador de toros "He reivindicado mi sitio y debo estar en las grandes ferias"

  • El sevillano ha cosechado un gran éxito ante ‘miuras’ en Valdemorillo, abriendo la Puerta Grande l Moreno ejerce de apoderado en funciones

Manuel Escribano, quien afirma que afronta 2019 "con más ganas y con más fuerza que nunca". Manuel Escribano, quien afirma que afronta 2019 "con más ganas y con más fuerza que nunca".

Manuel Escribano, quien afirma que afronta 2019 "con más ganas y con más fuerza que nunca".

Manuel Escribano comenzó ayer su temporada con un éxito importante ante toros de Miura en la Feria de Valdemorillo; abriendo la Puerta Grande. El gerenense, del que la crítica especializada resalta sus grandes dotes lidiadoras ante los astados de Zahariche, tras su ruptura profesional con El Tato será representado por el matador de toros retirado José Luis Moreno hasta que decida quien le apoderará en 2019. Tras superar dos cornadas gravísimas –Alicante y Sotillo de la Adrada–, afirma que arranca este año “con más ganas y con más fuerza que nunca”.

–Manuel, ¿dónde estuvo la clave del éxito?

–Además de la actitud, en la capacidad, en el poder y en resolver cualquier tipo de dificultad.

–Hablan en las reseñas que se mostró pletórico como lidiador.

–Estuve sobrado con los chismes y en banderillas y maté bien. Maté cuatro toros de Miura por percance de Moral y no me llegó el agua al cuello. Si hubiera hecho falta hubiera matado los seis. Únicamente lo pasé mal cuando recibí un pitonazo en una rodilla cuando daba un derechazo. El toro me dejó seco y se me inflamó la pierna.

"El domingo conseguí la reacción de la prensa, profesionales y aficionados por mi actitud"

–¿Qué exigencias hubo?

–Como si fuera Sevilla o Madrid. Tenía que dar un zambombazo pronto y lo conseguí. Este año tengo muchas cosas que reivindicar.

–¿Cómo fue la corrida de Miura?

–Sin ser mala, pesaba. Había que entregarse. En conjunto, sin ser buena, sin romper, fue manejable. Salieron toros de plaza de primera, con seiscientos kilos, con las caras colocadas, tres de ellos cinqueños. Me lo tomé como si fuera una plaza de primera. Había mucho ambiente y estaba la prensa de Madrid.

–¿Y sus toros?

–El primero, noble, sin recorrido, se quedaba corto;el segundo, metía la cara más; el tercero, muy exigente, tras poderlo fue agradecido y el que maté por Pepe Moral no tuvo un muletazo.

–Usted ya conocía el nivel de Valdemorillo.

–Sí, el año de la reaparición corté dos orejas. Luego me repitieron. A una de Cebada Gago le corté una oreja y ésta de Miura era la cuarta.

–Moral y usted son amigos ¿Hubo pique?

–Con el percance estuve pendiente de él y él tuvo el compañerismo de salir. Pero en lo que fue la pelea en la plaza no hay amigos. Hay que salir a reventar.

–¿Cómo fue el percance?

–Tuvo mala suerte; un porrazo. Estuvo dolorido desde el primer momento y tuve que echarme la tarde a la espalda.

"La clave del triunfo estuvo en la capacidad, en el poder y en resolver cualquier tipo de dificultad"

–¿Realizó una preparación especial?

–No. Físicamente para nada. Estuve al cien por ciento.

–¿Continúa con problemas de riego sanguíneo?

–Ayer volaba. El pie mejora. No me gusta quejarme.

–¿Qué supone este triunfo?

–No lo sé. De momento, conseguí la reacción de la prensa, profesionales y aficionados por mi actitud. He reivindicado mi sitio y es una llamada para que las empresas cuenten conmigo.

–¿Qué festejos tiene previstos?

–El festival de Gerena –24 de febrero– y quiero estar en Sevilla y Madrid.

–¿Qué posibilidades hay?

–No tengo ni idea ni me lo planteo. Estoy concienciado para todo.

–¿Ha nombrado ya apoderado?

–Ahora mismo tengo un apoderado en funciones, José Luis Moreno, quien por amistad me ha estado acompañando un par de años y estuvo en esta corrida.

–¿Cómo afronta este año?

–He reivindicado mi sitio y debo estar en las grandes ferias. Quiero defender mi sitio en las corridas que yo mato y tener opciones a la rivalidad dentro de estas corridas de mi círculo.

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