Bilbao | Tercer festejo de las Corridas Generales Luis David, entrega, y Román recobra el sitio

  • El mexicano recibe dos generosas orejas y el valenciano vuelve por sus fueros tras la grave cornada cornada en Las Ventas en junio

  • Álvaro Lorenzo, casi inédito

  • Corrida de Torrestrella, con movilidad y un encastadísimo tercero

El diestro mexicano Luis David, con uno de los dos trofeos conseguidos. El diestro mexicano Luis David, con uno de los dos trofeos conseguidos.

El diestro mexicano Luis David, con uno de los dos trofeos conseguidos. / Reportaje: Miguel Toña / Efe

Comentarios 0

Sobre la grisácea arena del ruedo de Vista Alegre, dentro de la corrida de Torrestrella, en conjunto bien presentada y con el denominador común de la movilidad, destacó el encastado tercer toro, al que cortó una oreja Luis David, quien también consiguió apéndice del sexto. El mexicano fue tratado cariñosamente por la afición bilbaína por su entrega ante el mejor lote. Román, ante el peor, cobró un trofeo y demostró que vuelve por sus fueros. Y Álvaro Lorenzo, con astados sin entrega, quedó casi inédito.

Román, en período todavía de recuperación tras su reciente reaparición por la gravísima cornada que sufrió en Las Ventas en junio, demostró en la plaza de Vista Alegre que no ha perdido el sitio. Firme, dio su mejor versión en el cuarto, tras cuya actuación –la más sustancial del festejo– dio una merecidísima vuelta al ruedo. Con ese serio ejemplar ensabanado, que echaba la cara arriba y le lanzó un gañafón en la mejilla derecha al torero, el valenciano estuvo muy asentado, llegando a dominar al exigente 'torrestrella'. En su trasteo tragó mucho y entre lo mejor brilló en un par de series con la diestra. Mató al primer envite y el presidente no concedió la oreja que el público solicitaba.

Con el colorao que abrió plaza se entregó en un trasteo en el que resultaba muy difícil el lucimiento debido a que el astado, aunque con movilidad, no humillaba tras las telas. También manejó con seguridad la espada.

Álvaro Lorenzo practicó sendos trasteos anodinos. Con el burraco segundo, noble, con recorrido y con escasa entrega, estuvo correcto sin más en una labor más mecánica que artística.

El quinto, cinqueño, altote, cuesta arriba, fue noblote, aunque le faltó entrega. Álvaro Lorenzo realizó una labor sin chispa que no caló en el público.

Luis David conquistó al personal por su entrega. Cortó una oreja a cada uno de sus toros. El tercer toro, 'Florista', algo acapachado, encastado, de buenas hechuras, puso a prueba a Luis David. El toro, que acudió con alegría en varas, tercio en el que lo cuidaron, desarrolló movilidad y prontitud y precisaba un torero poderoso. El mexicano comenzó con tandas en las que movió la tela con celeridad. Ya en el epílogo logró una tanda por cada pitón en la que templó. Tal fue la prontitud del temperamental animal que cuando el diestro se preparaba para la suerte suprema el toro salió como un obús hacia el torero que sufrió un golpe terrible con el pomo de la espada en la boca por la que sangraba y tuvo que huir tras un pinchazo. Mató en el siguiente envite de estocada para cobrar una oreja. 'Florista', para el que se le pidió la vuelta al ruedo, fue ovacionado.

Luis David, que salió de la enfermería tras sutura del labio superior, manejó el capote con variedad –verónicas y un quite por chicuelinas– y se mostró voluntarioso ante el sexto, un astado burraco, alto, montado y cuya mayor virtud fue la movilidad. Comienzo de faena por bajo para bajarle los humos al toro. Consiguió algunos muletazos estimables con la diestra y cerró por bernadinas. Pese a que mató de estocada caída, fue premiado con otro trofeo generoso e incluso con la solicitud de una segunda oreja.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios