Salud

La vacuna trivalente contra el cáncer de cervix, eficaz en un 98%

  • El medicamento protege contra los cinco genotipos que ocasionan más casos de esta enfermedad y actúa frente a la variable adenocarcinoma, de muy difícil detección

Un estudio publicado el pasado martes en la revista The Lancet garantiza la seguridad de Cervarix, la vacuna contra el cáncer de cuello de útero de la compañía farmacéutica GlaxoSmithKline, que ha demostrado ser capaz de proteger a las mujeres, en el 98% de los casos, de las lesiones precursoras de esta enfermedad que provocan, principalmente, los genotipos 16 y 18 (70%).

La investigación se ha realizado con la colaboración de 18.466 féminas de entre 15 y 25 años, de 14 nacionalidades diferentes y de las que 400 son españolas. En ella ha tomado parte un conjunto multidisciplinar de expertos del Hospital de Móstoles, el San Carlos y el Santa Cristina, de Madrid, y del Instituto Catalán de Oncología y el Vall d'Hebrón, de Barcelona.

Los resultados de este estudio apuntan a que, a pesar de que el diseño inicial de esta vacuna sólo contenía las proteínas de los virus del papiloma humano (VPH) 16 y 18, también funciona para los genotipos 31, 33 y 45. Según María Castro, una de las firmantes del estudio y ginecóloga del Hospital de Móstoles, "este hallazgo se debe a que pertenecen a los mismos grupos genéticos (el 45 está vinculado al 18; y 31 y 33 al 16)".

La ventaja que aporta la protección cruzada de los cinco genotipos es, en palabras del epidemiólogo del Instituto Catalán de Oncología Xavier Castellsague, que "su impacto tendrá un valor añadido preventivo potencial de entre el 11 y el 16%, un porcentaje que se sumaría al 70% correspondiente al computo de los genotipos 16 y 18", llegando así a rondar el 85%.

Castellsague destaca que "la vacuna podría actuar contra el 90% de los casos de adenocarcinoma", un tipo de cáncer que supone el 15% de los casos y que "escapa a las citologías", lo que hace que sea difícilmente detectable. Además, tal y como indica la doctora Castro, "su diagnóstico suele efectuarse en estadios muy avanzados y a edades tempranas, por lo que este avance es muy positivo", subraya.

José María Bayas, perteneciente al Servicio de Medicina Preventiva del Hospital Clinic de Barcelona, advierte de que "las mujeres que se infectan por los virus 16 y 18 no quedan inmunes; en ellas persiste el riesgo de infección por lo que es necesario desarrollar un tratamiento eficaz que dure toda la vida". En el caso de Cervarix, "está demostrado que sus efectos perduran durante 7,3 años aunque se estima que pueden prolongarse hasta 20 años, lo cual es objeto de estudios futuros".

Este medicamento se administra en población sana, aunque también puede emplearse en mujeres con algún problema de salud. Con respecto a aquéllas en estado gestante, el doctor Bayas precisa que "lo ideal es que no se produzca un embarazo en el plazo de vacunación", pero durante el estudio, 1.800 de las mujeres que han participado han sido madres. "El porcentaje de bebés sanos y con anomalías es el mismo entre las madres que se estaban vacunando y las que no; al igual que sucede con la cifra de abortos registrada", por lo que podría decirse que no influye negativamente.

En el mundo se producen anualmente 500.000 nuevos casos de cáncer de cuello de útero, el 80% en países en vías de desarrollo, donde muere una mujer cada dos minutos por esta causa. El 20% restante se corresponde con países desarrollados. Europa cifra 70.000 mujeres afectadas al año, de ellas 30.000 mueren. En España, se diagnostican 210.000 casos anuales y fallecen 2 mujeres al día por esta enfermedad, llegando a sumar 740 víctimas.

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