Salud

Pacientes que demuestran ser auténticos ganadores

  • La fibrosis quística es una enfermedad congénita que merma la capacidad pulmonar llegando hasta la necesidad de un trasplante · Para la mejoría, muchos afectados practican deporte e, incluso, destacan sorprendiendo a su entorno

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La Fibrosis Quística (FQ) es una enfermedad congénita que somete al afectado a padecimientos pulmonares como infecciones crónicas, hemotórax, hemoptisis y, en consecuencia, merma su capacidad pulmonar. Cuando uno de cada 2500 niños nace con la afección (pues es su incidencia), el entorno de éste cree que no destacará en disciplinas como el deporte debido a sus limitaciones físicas. Sin embargo, hay seres humanos cuyo tesón demuestra lo contrario.

Juan Garrido, a quien sus padres llaman Juanito, tiene 12 años. Él está federado en el Club Utrerano de Atletismo en la categoría infantil de segundo año, y en el Club Vóleibol de Utrera en infantil de primer año. Sólo en los siete meses transcurridos de este 2009 ya ha participado en 9 campeonatos provinciales, autonómicos y nacionales. Juanito ha subido decenas de veces al pódium de los ganadores para recoger una medalla o trofeo, y cuando no lo ha hecho, ha cruzado la línea de meta con dignidad y esfuerzo. "Nunca se ha retirado de una carrera, incluso, ni en las tres ocasiones en las que se cayó o le dolía el lado", dice su madre Isabel.

A Juanito lo diagnosticaron de FQ a los pocos meses de vida, y aconsejado por su rehabilitador lo apuntaron a atletismo con cinco años. A cada concentración deportiva que asiste, sus padres Juan e Isabel lo siguen, y toman una habitación en el hotel donde se aloja el club. "Si el equipo queda a las 8.30 de la mañana para desayunar, nosotros quedamos media hora antes con Juanito en nuestra habitación y le realizamos la fisioterapia que le limpia los pulmones. La tiene que hacer todos los días por la mañana y por la tarde, y dura unos 20 minutos. Con ella, a través de la inhalación de un suero fisiológico se le reblandecen los mocos, y con una serie de técnicas los expulsa. Así, se evitan los tapones de mucosidad en los pulmones que son un caldo de cultivo para la infección por la bacteria pseudomona aeruginosa. La que ataca con más ímpetu en la fibrosis quística", describe su padre Juan que es speaker de eventos deportivos y relaciones públicas del Club Utrerano de Atletismo. Desde hace 7 años en esta localidad sevillana realizan una singular carrera popular, que también exhibe atletismo de pista, en beneficio a la FQ. Según relata Juan, "nunca pensé que mi hijo fuera tan bueno en el deporte, estoy orgulloso de él. Pero en cualquier caso, lo que nosotros deseamos no es que gane más o menos premios, o asista a campeonatos, si no que haga ejercicio el resto de su vida porque le beneficia en su enfermedad".

En ese sentido, María Magüesín (26) explica que para ella el deporte es una rama más del tratamiento de su FQ junto con los aerosoles, la fisioterapia y la buena alimentación. Ella es monitora deportiva de aerobic, step, bodypum, y GAP, desde hace cuatro años. "Cuando tenía 19 años me apunté al gimnasio y me dijeron que tenía estilo, que pensara en dedicarme profesionalmente a ello. Así lo hice y me apunté a los cursos de aerobic de la federación", narra la joven. En el 2008, a los dos años de empezar su carrera deprotiva pudo cumplir uno de sus sueños, "ser monitora del Aerobithon de Sevilla. En él se concentran 3000 personas que siguen tus movimientos, palmadas… es una inyección de autoestima impresionante". Actualmente, María imparte clases en tres gimnasios y, en conjunto, realiza unas ocho horas de entrenamiento diario. Su función pulmonar es del 83%. Según ella, "es gracias al ejercicio porque conozco a personas afectadas de mi edad que no lo practican y no tienen la capacidad respiratoria, ni la higiene postural, que provoca el entrenamiento". María hace una vida completamente normal, y justo se acaba de apuntar a clases de natación.

Adeli Gago (25) no es una deportista profesional, pero sí una gran luchadora. Ella asiste tres veces a la semana al gimnasio donde realiza veinte minutos de ejercicio cardiovascular (bicicleta o elíptica), y media hora de ejercicio anaeróbico que refuerza su musculatura, sobre todo, la pectoral. Todo ello, con el objetivo de llegar en las mejores condiciones físicas a la operación de trasplante de pulmones que espera desde hace tres años. A ella la diagnosticaron de FQ con cuatro meses de vida, y hasta los 16 años tuvo controlada la enfermedad; a partir de entonces empezaron los ingresos hospitalarios. En su caso, la práctica de deporte disciplinada durante los últimos tres años ha aumentando la capacidad de sus pulmones. "Cuando entré en la lista de espera para el trasplante mi función pulmonar era de un 19% y ahora es de un 39%". Adeli, cuyo grupo sanguíneo es el B+, es una joven vital y positiva.

Además del padecimiento pulmonar, los pacientes de FQ pueden sufrir de insuficiencia pancreática, problemas digestivos, diabetes y pérdida excesiva de sal en el sudor. Con lo cual los beneficios del deporte no sólo se traducen a la mejora en la salud física, sino que inunda el poder de superación de los afectados. "Asistí a una charla donde un ponente dijo que se debía ser sensato y aceptar que un enfermo de FQ nunca sobresaldría en áreas como el deporte. Yo levanté la mano y, con todos mis respetos, le dije que no estaba de acuerdo porque en mi caso, yo sobresalía todos los días respecto a los demás. El motivo era simple: soy monitora de clases deportivas y, en consecuencia, la que dirige el ejercicio en el grupo", concluye entre risas la joven María.

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