Feria de Villaluenga

El queso, un refugio de empleo para las mujeres de los pueblos

  • La Feria de Villaluenga, que se clausura hoy, da buena muestra de esta tendencia

La quesera Delia Olmos Oliva, de Villaluenga La quesera Delia Olmos Oliva, de Villaluenga

La quesera Delia Olmos Oliva, de Villaluenga / Ramón Aguilar

La Feria del Queso de Villaluenga, que se celebra este fin de semana, con una gran afluencia de visitantes, pone de relieve una incipiente realidad que tiene que ver con el empleo rural femenino. Y es que cada vez más mujeres se están incorporando a la producción quesera en la Sierra como una digna alternativa de empleabilidad, que conjuga la tradición que heredaron de sus mayores con una oportunidad real de emprendimiento, donde juega un papel decisivo las nuevas tecnologías.

“Llevaba diez años trabajando en Jerez. Se dio mi madre de baja y no quería desaprovechar la oportunidad. Sería como fallarles a nuestros clientes, que llevan toda la vida con nosotros y que valoran mucho nuestros productos. Y esa es nuestra gratificación”. Quien habla es Delia Olmos Oliva, hija y nieta de queseros de Villaluenga del Rosario, quien,a sus 36 años, ha decidido tomar el relevo de su madre, una de las primeras queseras profesionales de la tierra, que lleva en el negocio toda la vida.

En la muestra del queso, que cierra este domingo sus puertas, también se puede conocer la experiencia de otro grupo de mujeres de la Sierra, que se unieron hace 10 años para montar la primera cooperativa quesera exclusivamente femenina bajo la firma La Abuela Agustina, con punto de venta en Grazalema y otros pueblos y que ha abierto este año nuevas instalaciones en Villaluenga. “Aquí en los pueblos es difícil encontrar sustento, lo normal es irse fuera para buscar mejores oportunidades. Nosotras teníamos claro lo que queríamos. Además, estamos creando empleo contratando a otras mujeres, que no se ven ya abocadas a irse de sus pueblos”, explica Carmen Moscoso, una de las componentes de la firma. La Abuela Agustina se llevó el año pasado el premio al Mejor Queso en la Feria de Villaluenga por su variedad al pimentón. Un revulsivo para seguir hacia adelante. “Llevamos dos años exportando a Alemania y haciéndonos un hueco a nivel nacional. Queremos crecer, manteniendo la calidad”, dice.

Ambas queseras están presente estos días en la muestra serrana, que ayer recibió numerosas visitas de personas de distintos puntos de la provincia y de otros lugares de la comunidad autónoma. Como de costumbre, la Feria del Queso dejó estampas de expositores repletos de aficionados a este producto, que se ha convertido ya en un claro referente para las economías locales como Villaluenga. “Me parece una cosa muy difícil de lograr, que un pueblo tan pequeño como Villaluenga tenga seis queserías. Por desgracia el sector primario se está evaporando. Esto es un ejemplo de actitud, de trabajo entre administraciones, queseros y ganaderos. Ese es el camino “, concluía un quesero vasco invitado al evento.

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