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Ubrique mira con preocupación al río cuando llegan las lluviasLos vecinos temen a las aguas que vienen de Olivares

  • La Junta calificó hace 8 años esta población con el nivel de riesgo más alto por inundaciones en cauce urbano, que justificaba acciones prioritarias · A día de hoy, la Agencia del Agua trabaja en un estudioEl Consistorio plantea un proyecto para que las aguas no entren en el saneamiento

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Ubrique mira de reojo al río cada vez que llueve con fuerza. Y no es para menos. El río Ubrique, que toma el nombre de la población, atraviesa, a lo largo de dos kilómetros y de norte a sur, el casco urbano de este municipio. Pero lo hace con un encauzamiento insuficiente y en algunos tramos, con deficiencias en sus secciones. Por eso los vecinos, que conviven a diario con su presencia, se han llevado ya más de un susto cuando este río no es capaz de engullir más agua, con lo que ha provocado en diversas ocasiones inundaciones de calles y bajos de casas.

Por ejemplo, el pasado 24 de diciembre de 2009, a más de uno se le heló la sangre al ver cómo el encauzamiento de este río que discurre cercano a viviendas, colegios, establecimientos y negocios, se desbordó en algunos puntos, sobrepasando en más de un metro el nivel del cauce, provocando indignación y el reclamo de la urgencia de la ejecución de un proyecto que resuelva esta situación. Algunos se interrogan sobre la "la lentitud" y los "retrasos" para acometer estas obras necesarias muy demandas. Y máxime cuando la Junta de Andalucía, en el decreto 189/2002, del 2 de Julio, que puso en marcha el Plan de Prevención de Avenidas e Inundaciones en Cauces Urbanos Andaluces, califica a Ubrique con el nivel de "riesgo A".

Es el nivel más alto de riesgo para la población que justifica actuaciones prioritarias. En el inventario de puntos de riesgo para la provincia de Cádiz están, también, con la misma calificación, Jerez, con Arroyo Morales, y Alcalá del Valle, con Arroyo Lechar. La Junta ha acometido ya o está con ejecuciones en esos puntos gaditanos mientras que la localidad ubriqueña no ha visto aún las máquinas de las obras y es la única de la provincia que aún mantiene esa catalogación.

Y eso que, en 2001, la Consejería de Obras Públicas ya esbozó un estudio denominado "Defensa de Ubrique contra Inundaciones", que reconocía el encauzamiento del río Ubrique "de agradable aspecto pero de capacidad insuficiente" y ponía el acento en el encauzamiento especialmente angosto en la zona sur por el que "son tan frecuentes las inundaciones en la calle Ramón y Cajal, Azorín, y el tramo meridional de la Avenida de España", decía. Unas circunstancias que bien conocen los vecinos afectados de esas zonas, que rezan para que las lluvias no hagan estragos. El ubriqueño Paco Fernández es vecino de la calle Azorín y tiene su peluquería a escasos metros del cauce. "Llevo 29 años en el barrio y he visto muchas inundaciones. La del año pasado fue gravísima, aunque no tuvimos que lamentar desgracias". En este sentido, el Ayuntamiento de Ubrique y organizaciones conservacionistas como Tamal coinciden en que la cosa fue a mayores por el trasvase del Guadiaro- Majaceite. Una cuestión que rebate la Junta con informes técnicos, que hablan de las importantes preciptaciones que hubo ese día, que repeructió en el caudal del río.

A estas zonas especialmente sensibles de riesgo, Tamal suma otra circunstancia: "los patios de tres colegios de la población se encuentran dentro del dominio público hidráulico y zona de policía sin que el Ayuntamiento local tenga un plan de emergencia", explica José Arroyo, su coordinador.

Ese estudio de 2001 era el germen de un proyecto que a mediados de esta década se quedó en el cajón pese a que estaba a un paso de salir a exposición pública. Resolvía ensanchar el cauce, con lo que se precisaba intervenciones urbanísticas problemáticas con expropiaciones de viviendas y terrenos. Soluciones que no vieron la luz. Han pasado casi 10 años desde aquel primer estudio y no ha cuajado aún ningún proyecto en firme.

Sí la Consejería de Medio Ambiente está metida de nuevo en un estudio para buscar otra alternativa al encauzamiento, que precisa de los respectivos estudios geotécnicos de la zona. La solución pasa por crear un canal fuera del casco urbano con un túnel, que entraría en servicio en casos de avenidas o crecidas de agua. El consejero de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, José Juan Díaz Trillo, se refirió a esta actuación, en mayo de este año, en contestación a una pregunta en el Parlamento, a propuesta del Partido Popular. Explicó que la Agencia Andaluza del Agua trabaja en una actuación, dijo, en "fase de proyecto" y "con el propósito de paliar las causas de riesgo de la zona". Pese a que reconoció la "prioridad media" de Ubrique (riesgo A2), añadió que "el presupuesto estimado para la ejecución de las obras es de 10.364.713 euros, pero aún no tiene ninguna partida presupuestaria asignada", destacó.

Sin dinero aún, crece la preocupación en Ubrique cada vez que se acerca la época de lluvias. Por ejemplo, el Ayuntamiento denuncia que por detrás de la zona del Instituto de Educación Secundaria Los Remedios el suelo del encauzamiento se ha levantado. "Se corre el riesgo dentro de la población de grandes taponamientos de agua", añade la organización Tamal. Y crece, además, el sosiego porque se añade a todo ello el problema de las avenidas causadas por el torrente que cae de la zona conocida como Los Olivares, que vierten, también al río. El Consistorio ha anunciado un proyecto para corregir esta cuestión.

"Creo que el 50 por ciento de las inundaciones en esta zona vienen causadas por las avenidas de aguas que proceden de los Olivares". Lo dice con conocimiento de causa Paco Fernández, un vecino de Ubrique, que vive y tiene su negocio en la parte sur del pueblo.

En concreto, en la calle Azorín, uno de los puntos negros del municipio más castigados por las inundaciones. Se trata de la zona más angosta del encauzamiento del río Ubrique, donde, además, confluye avenidas de agua de lluvia que vienen desde la ladera conocida como Los Olivares.

En las Navidades de 2009, esta zona quedó totalmente anegada y algunos de los vecinos tuvieron que ser desalojados. El nivel del río Ubrique alcanzó más de un metro por encima de su cauce. "No ha habido desgracias. Pero estamos con el sinvivir. Hay que ser previsores.

El año pasado la cosa se puso difícil. No te puedes imaginar el caudal del río cómo era", confiesa Paco, que señala gráficamente que muchos de los vecinos tienen sus casas en altura y con escalones para evitar daños mayores. "En este punto, en concreto, confluyen el río Ubrique y el río que se forma de los Olivares, que no puede evacuar porque el agua revoca, provocando en esta zona una auténtica laguna", cuenta el coordinador de Tamal, José Arroyo.

Y responde también Fernández: "es inevitable que el río coja agua. Pero hay veces que nos inundamos sin que el cauce se salga. Es por los Olivares, que desagua aquí".

Ante este panorama, el Ayuntamiento de Ubrique, que dirige el andalucista Javier Cabezas (PA), va a acometer una obra para subsanar esta circunstancia. "El Consistorio va a hacer un proyecto para construir una red separativa para que esta agua no entre en la red de saneamiento de la localidad", apunta el alcalde. El Ayuntamiento se queja de que esta competencia debería de asumirla la Junta de Andalucía. "Tendrían que hacerlo pero lo ejecutará este Ayuntamiento", dice Cabezas. El andalucista cuenta que ha puesto en conocimiento este extremo.

Por su parte, la organización conservacionista Tamal reivindica un plan integral a la Junta que corrija los defectos del encauzamiento del río Ubrique y además, que contemple correcciones en el trasvase del río Guadiaro Majaceite, que se da en su término municipal.

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