Batallas municipales

Rota, los americanos ya no son lo que eran

  • Las relaciones de la localidad con la Base es uno de los temas estrella del debate de la política local

Uno de los líderes del movimiento de pensionistas ante los carteles electorales en Rota. Uno de los líderes del movimiento de pensionistas ante los carteles electorales en Rota.

Uno de los líderes del movimiento de pensionistas ante los carteles electorales en Rota. / Fito Carreto

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Teresa Rodríguez, la líder andaluza a la izquierda del PSOE, es de Rota, hija de comerciantes. Empezó su actividad política acudiendo desde muy chica a las marchas contra la base americana. Creció, estudió, se marchó de Rota, empezó una relación con el que sería el alcalde de Cádiz, se convirtió en parlamentaria andaluza y pensó en unir a todos los que estuvieran a la izquerda del PSOEen una sola fuerza. Y se llamó Adelante. Pues bien, ni rastro de Adelante en su pueblo. Entre otros, Adelante está formado por Podemos, Izquierda Unida y Equo. En Rota se presentan con candidaturas propias Podemos, Izquierda Unida y Equo. “Bueno, pero esos tres son los mismos”, me explica una mujer en la plaza del Ayuntamiento donde compiten los rostros de los tres candidatos en un panel instalado a estos efectos. “Pues lo mismo si van separados no sale ninguno”. Y esto hace pensar a esta vecina que, en cualquier caso, no parece interesarle demasiado y sigue su camino.

Esta disgregación es la causa de que los roteños tengan tanto para elegir en estas municipales. Nueve candidatos a alcalde. Si uno se pone en la rotonda de la playa del Rompidillo lo puede ver en todo su esplendor. El templete que gobierna la plaza está adornada con los colores de todos los contrincantes con grandes pancartas, pegadas unas contra otras y en algunos casos siguiendo la moda de los diminutivo. Así el alcalde, José Javier Ruiz Arana, anima a sus vecinos con un cercano “yo con Javi”, mientras el candidato de Podemos,Moisés Rodríguez, también tira de colegueo: “ConMoy voy”, dice el cartel. Roteños Unidos, uno de los partidos locales con más solera de la provincia, opta por la sobriedad en su eslogan: “Somos necesarios”, aseguran.

Esta colorida vista es la que tienen ahora en el quiosco Sotavento, muy bien puesto y con múltiples guiños al personal norteamericano de la Base, que ha crecido con el escudo antimisiles. De este modo vemos la especialidad en pitches of sangría y las barras y estrellas acompañan a las banderitas españolas junto con multitud de gorras con mensajes yanquis, además de una figurita de El gordo y el Flaco.

Sin embargo, todo este despliegue no parece atraer la clientela deseada. “Los americanos ni salen mucho ni gastan demasiado”, valora. “Lo mismo que lo españoles, mucho tiempo en casa. Para los negocios de las viviendas se habrá podido notar algo más, pero en la hostelería no demasiado”.

Son hogareños estos americanos, según me comentan en una inmobiliaria que colaboran con el housing de la Base. En confianza, me dicen, “es un poco cansado trabajar con ellos. "Son muy exigentes y muy pejigueras”.

No han regresado por tanto los años de desbarre de la VI Flota por mucho que haya muchos establecimientos que les acojan desde el mismo nombre, como el Honey don’t cry o el Night Life. Mientras, un clásico, el irlandés O’Leary, anuncia una vivienda de Patrick, el propietario, destinado al público americano al igual que todos los anuncios de sus bebidas y comidas.

Los taxistas corroboran este nuevo carácter familiar de la parroquia de Trump. Ni existen las míticas propinas en dólares ni el trasiego a los bares de alterne de la provincia. Nada de eso sucede ya. Forma parte de la historia local de una Rota que ya no es, para bien o para mal. “Hombre, algo se ha notado -me dicen en la parada de la Base-, pero no tanto como se decía. La carrera más habitual es de la Base a su casa y alguna que otra cae a ElPuerto a Jerez o al aeropuerto. No nos quejamos, pero tampoco es que estemos desbordados”. Tampoco la tienda Spain Art, en la esquina de la plaza plagada de pancartas de protesta de los trabajadores españoles, parece tener un trasiego enorme. A mediodía se encuentra cerrada. En el escaparate se pueden observar souvenirs de toros y flamencas. Más typical no puede ser.

El enfado además con la política laboral americana es notable y se está dejando ver en la campaña, donde todos los candidatos abogan por crear un nuevo marco de relaciones en la que la localidad se beneficie más de tener parte de su territorio ocupado por una potencia extranjera. Casi todos quieren a los americanos aquí, pero que se note en algo.

Pepe es un jubilado de la Base, un antiguo PLL (Perersonal local laboral). Hace cálculos. “La Base llegó a emplear a más de 5.000 españoles. Cuando yo me fui, en el 2002, no seríamos más de 1.600. Ahora no llegan a 600”.

Otro de los hechos de impacto de la legislatura, aparte del famoso escudo que, al parecer, no ha sido para tanto en la economía roteña, tiene que ver con el duro castigo a la ex alcaldesa popular Eva Corrales, actualmente en prisión por un asunto aparentemente menor. Antonio, socialista, jubilado del Supersol, es uno de los líderes de las protestas semanales de pensionistas. Elogia al alcalde, que cree que está haciendo una gran gestión y piensa que “el que la hace la paga”, pero también piensa que lo de “Eva no ha hecho nada que no hicieran Felipe y Lorenzo (los dos alcaldes anteriores). No digo que estuviera bien, pero tampoco para eso...”

Nos cruzamos con Inma y Nazaret, 15 y 17 en la lista del PP, que están preparando la presentación de su candidata, Auxi, en la que confían ciegamente “porque es muy conocida, muy querida y tiene el mejor programa”. Me dicen que el alcalde se ha cargado la calle Charco y que ellas no tienen tan claro como otros que vuelva a ganar. Y cuando se les menciona a Eva Corrales reconocen que apenas se habla de ello. “pero fue una injusticia muy grande”, dicen con tristeza.

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