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La Junta desestima el ERE de Cádiz Electrónica mientras Visteon insiste en el cierre

  • La multinacional "se da por notificada" pero insiste en que la situación económica será presentada ante el Juzgado de lo Mercantil y sigue contemplando el cierre

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Mañana de contrastes en la plaza Asdrúbal, frente a la Delegación Provincial de Empleo. Al contrario que en las últimas concentraciones de trabajadores, en la de ayer se celebró algo: la desestimación por parte de la Junta del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) presentado por Visteon y que contemplaba el cierre de Cádiz Electrónica y la extinción de los 394 contratos.

Tras la rueda de prensa en la que el titular de Empleo, Juan Bouza, defendió su decisión, los miembros del comité de empresa comunicaron a la plantilla la buena nueva. Aplausos, abrazos, alguna que otra lágrima fruto de la emoción del momento, y un comentario generalizado: "Ya hoy no nos pueden despedir, hemos ganado la primera batalla de esta guerra; seguiremos peleando". Imagen poco habitual, si se mira tiempo atrás, con protestas continuadas de Delphi, ex trabajadores de Maessa, y muchos etcéteras.

La noticia era comunicada en primera instancia por la Junta a la propia Visteon y, acto seguido, a los representantes sindicales. Después, juntos, Bouza y el comité comparecían para ofrecer sus explicaciones.

Sin embargo, mientras esto se producía, la dirección de Visteon no perdía el tiempo y hacía dos comunicaciones. La primera, en la que daba cuenta de que las dos empresas que se habían planteado la posible compra de las instalaciones de Cádiz Electrónica, habían desistido. En un comunicado, explicaba que "tras haber tanteado más de 170 empresas, dos de ellas expresaron un inicial interés  y se les proporcionó información adicional sobre la planta. Sin embargo, ambas empresas han retirado su interés en la planta de Cádiz Electrónica. Por lo tanto, la compañía manifiesta que, a pesar del esfuerzo realizado, no ha sido posible identificar ningún nuevo inversor. Por esta razón, el proceso de búsqueda de nuevo propietario se ha cerrado definitivamente".

En la segunda comunicación, fuentes de la compañía aseguraban a este periódico que Visteon "se daba por notificada" (en alusión a la desestimación del ERE por parte de Empleo), pero insistían en que "la situación no ha cambiado". En pocas palabras, desde la empresa se aseguró ayer que los factores empresariales por los que se anunció el cierre en el mes de junio no han variado, siguen siendo los mismos, y tienen que ver con la "pérdida de negocio". 

Además, explicaban estas fuentes que la situación financiera de Cádiz Electrónica en los últimos meses "se ha deteriorado por la falta de pedidos y entrará en importantes pérdidas que no van a poder mantener en el tiempo". Además, añadían que desde Visteon se seguirán buscando soluciones  "a problemas de insolvencia y a las obligaciones contraídas". Para finalizar con un rotundo: "Entre esas soluciones se mantiene la opción del cierre". Con otras palabras, estas explicaciones dadas a conocer ayer por la dirección de Visteon se resumen en el último movimiento realizado por la compañía hace pocos días: la presentación del preconcurso de acreedores. 

El delegado de Empleo dijo ayer que, con la negativa de la Administración laboral al expediente, "Visteon no puede cerrar Cádiz Electrónica ni puede despedir a uno solo de sus trabajadores; tiene que seguir vinculada a la factoría de El Puerto, como Visteon o como cualquier otro negocio que pudiera comprarlo".

Esta tesis, dicha con la Ley laboral en la mano, es cierta pero rebatible desde el punto de vista de la Ley Concursal y, sobre todo, a juzgar por las claves que deja entrever Visteon: pérdidas económicas, situación de insolvencia, elementos que pueden llevar a la empresa a acogerse al concurso de acreedores y, finalmente, como ocurrió en su día con Delphi, acompañar esa declaración de quiebra con un ERE extintivo. Y estarían en la misma situación que hace 48 horas.

Y todo pese a la defensa a ultranza que realizó ayer el delegado provincial de Empleo de una decisión muy trabajada, según dijo, por los técnicos de su Administración en base a una extensa documentación que les ha servido para notificar a Visteon que, en pocas palabras, los motivos de productividad que alegó cuando presentó el ERE, no se sustentan en los informes que la propia empresa entregó a la Junta y que, como indicó Bouza, son más económicos que de otro tipo. De hecho, resulta paradójico que la misma información suministrada por la compañía para justificar su petición de cierre haya servido a Empleo para rechazarlo.

Según el responsable de Empleo, la medida "no tiene ninguna justificación y es desproporcionada" porque, como recordó, las causas de productividad que según la empresa hacían inviable la continuidad de la factoría portuense, "no se corresponde con la realidad de la multinacional porque tiene beneficios, es rentable". 

"La empresa no ha obrado de buena fe", sentenció Bouza, quien además recordó a Visteon que "tiene una magnífica oportunidad para demostrar que tiene alma, que no sólo se trata de cuadrar números; aquí tiene unos trabajadores muy cualificados, es rentable y puede dar beneficios a la Bahía y la propia empresa. Desde mañana -por hoy- tiene una magnífica oportunidad de reconocer que se ha pasado de frenado, de demostrar que puede mirar a los ojos a los trabajadores dándoles ocupación", finalizó. Bouza no obvió ningún frente y afirmó que "ya sé que en Shangai o en Marruecos los trabajadores cobran menos", por lo que llamó a la "responsabilidad social" de Visteon, que sabe que su planta en Cádiz puede dar "alegrías a sus accionistas" y cuenta con unos trabajadores de "gran calidad, gran formación y de una productividad altísima", porque así consta en los propios informes de la empresa. 

Así, el informe técnico que Visteon entregó a Empleo señalaba, por ejemplo, que la empresa iba a perder un 50% del negocio del producto estrella que fabrica Cádiz Electrónica, el PCM (un módulo que controla el encendido de los coches).  "No es razonable que si la disminución del negocio es del 50%, la medida sea el cierre completo", dijo el delegado, para subrayar después que la multinacional sabía "desde hace años" que este producto "tenía fecha de caducidad" porque habían salido otros . 

"Sabiéndolo desde hace algunos años, la buena práctica empresarial hubiera exigido las reformas tecnológicas necesarias para que la planta no dejara de ser productiva, algo que Visteon no hizo porque había decidido dejar caer a la planta gaditana", dijo. Además, la misma empresa, en el informe técnico que presentó para justificar el ERE, hablaba de que a partir de 2011 preveía una disminución de costes de proveedores de la planta gaditana y que, tras un declive de los beneficios por una reducción de ventas, la planta podía volver a los resultados positivos en el 2014. 

Por lo tanto, según Juan Bouza, "estamos en una situación de carácter coyuntural" ante la que existen "medidas alternativas", como la reducción de jornadas o de costes, pero Visteon "renuncia a todas ellas" y plantea como única medida el cierre de la planta y el despido de sus 394 trabajadores. 

Los últimos comentarios de Bouza fueron también contundentes. Afirmó el delegado que el rechazo al ERE es "un acto de justicia" porque "estamos hartos de ver a empresas que se ponen el mundo por montera".  Además, recordó que, en caso de que la empresa se acoja al concurso de acreedores, como parece, "sólo podría prosperar ante una insolvencia demostrada; no digo que Visteon lo vaya a hacer, ni mucho menos, pero no vale forzar la máquina para aparezcan acreedores donde antes no había".

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