Provincia

Crece la preocupación entre los viticultores por la falta de levante

  • El Consejo Regulador apunta a un aumento del 10% en la vendimia pese a la gran humedad, el gran riesgo para el desarrollo del cultivo

El exceso de humedad y las blanduras nocturnas frenan el desarrollo del cultivo, que acumula un retraso de entre 15 y 20 días. El exceso de humedad y las blanduras nocturnas frenan el desarrollo del cultivo, que acumula un retraso de entre 15 y 20 días.

El exceso de humedad y las blanduras nocturnas frenan el desarrollo del cultivo, que acumula un retraso de entre 15 y 20 días. / vanesa lobo

El Consejo Regulador lanzó en días pasados una previsión inicial de vendimia en la que apunta a un incremento del 10% en la producción sobre la última campaña, en la que se rozaron los 75 millones de kilos de uva. Según la estimación de la institución jerezana del vino, la producción este año podría rondar los 82,5 millones de kilos, todo un cosechón por encima de los 81 millones de 2013 y por detrás de los 88 millones que se alcanzaron en 2008, claro que entonces el Marco contaba con unas 10.000 hectáreas de viñedo, 3.000 más que en la actualidad. Hay que tener en cuenta, además, que la media de la vendimia del jerez en la última década ronda los 70 millones de kilos.

Pero conforme avanza el mes de julio, y según se puso de manifiesto en el pleno del vino, crece la preocupación en el sector productor por el exceso de humedad y la ausencia de vientos de levante, caldo de cultivo para las enfermedades de la vid, en particular los hongos del mildiu y el oidio, y la pudrición de la uva (botrytis), que se extiende ya por los pagos costeros desde Sanlúcar a Chiclana.

El Marco reza para que salte el viento de levante y ponga freno a la botrytis o podredumbre gris en un cultivo que acumula un retraso de entre 15 y 20 días, lo que en el mejor de los casos demorará el inicio de la vendimia hasta la segunda mitad de agosto, principios de septiembre. Lo peor de todo, es que el viento de levante brilla por su ausencia en los pronósticos meteorológicos, en los que se mantiene el anuncio de temperaturas frescas y blanduras nocturnas que en nada favorecen el desarrollo del cultivo.

El retraso es lo de menos, no así la humedad, el gran peligro para los intereses de los viticultores, cuyos ingresos dependen directamente del volumen de la cosecha, ya que en el Marco se mantiene el sistema de pago por kilos en lugar de por la calidad de la uva.

"La situación es de tensa espera, pero las alarmas no han saltado de momento", aseguró ayer al término de la sesión plenaria el director general del Consejo Regulador, César Saldaña, quien puntualizó que en las viñas del jerez se está "esperando a ver qué pasa", situación que afecta también a las variedades de uva blancas y tintas foráneas, que también acumulan importantes retrasos y problemas de humedad.

"Mientras que no salte el levante, y por ahora no hay previsión de que salte, todo está en el aire", indicó Saldaña, quien aludió también al desigual estado fenológico del cultivo, en el que se aprecia uva más adelantada que otra en la misma cepa.

03597591

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios