Tribuna

Pablo Gutiérrez-Alviz

El triple enchufe

El triple enchufe El triple enchufe

El triple enchufe / rosell

Mi amigo Antoni Putin todavía no ha recibido de Moscú la resolución sobre su efectiva reincorporación como espía ruso en España. El coronel Fiodor Ziesov, jefe de recursos humanos del antiguo KGB, no da señales de vida y Antoni, muy nervioso por su interminable excedencia, ha decidido enviarle como recordatorio y prueba de su valía profesional un informe debidamente documentado. Dice así:

"Admirado coronel Ziesov:

Informe conjunto de los meses de junio y julio sobre España:

Mi casa (que también es la suya y la tiene a su disposición), sita en Galapagar, colindante con la de Pablo Iglesias fue elegida por el PSOE y Podemos como centro de reunión para las negociaciones sobre la investidura de Pedro Sánchez. Además yo, como anfitrión hacía de relator, y cobré en conjunto 15.000 euros que me han venido de maravilla.

Comparecieron la atildada y encantadora Carmen Calvo y el desconcertante Pablo Echenique, quien en realidad no pasó del vestíbulo de entrada. El que intervenía de verdad por Podemos era el propio Pablo Iglesias, que accedió a mi casa por una puerta secreta camuflada en la valla medianera del jardín. No se habló de programas de gobierno sino que solo se abordó el reparto de cargos de los que, en todo caso, quedó excluido el coletas. La señora Calvo ofreció al partido morado una vicepresidencia del Gobierno (en concreto a Irene Montero, pareja del ínclito Iglesias) y unos cuantos ministerios. Al final, como mi coronel sabrá por la prensa, no fructificó el acuerdo y Sánchez se irá de vacaciones como presidente en funciones.

Desde el punto de vista social, asistí al evento más glamuroso del año: la boda de Belén Esteban. La princesa del pueblo (así la llaman) estuvo radiante, fina y especialmente majestuosa, como en ella es habitual.

Si usía quiere que le detalle los anteriores acontecimientos, resuelva mi expediente de una vez, por lo que más quiera.

Adjunto tres cartas muy elocuentes en este sentido. Están escritas, respectivamente, por las tres señoras más importantes de España, sin contar a la reina doña Letizia a la que no he querido importunar para un asunto tan personal.

Siempre a sus órdenes, A. Putin.

Anexo. Cartas:

-De doña Carmen Calvo.

Estimado coronel:

Sirva la presente como carta de recomendación para don Antoni Putin. Cedió su casa para las negociaciones de la investidura del presidente Sánchez, y también, como relator, hizo contraespionaje a Podemos. Ello nos permitió abortar un nefasto gobierno con el egoísta de Iglesias quien, por su parte, no quiere ni a su pareja: la ha dejado sin el cargo de vicepresidenta del gobierno; canonjía que yo ya disfruto para asombro de gran parte de la ciudadanía, incluida mi propia familia.

En definitiva, como creadora en exclusiva del feminismo le ruego que haga espía fijo en España al citado señor Putin. Recuerde: lo público no es de nadie.

Adiós, bonito. Carmen.

-De doña Irene Montero.

Hola camarada:

Como líder progresista no suelo enchufar a nadie pero Antoni Putin es mi amigo, vecino y confidente desde hace más de un año. Me ha ayudado con los mellizos y me acompaña todos los domingos a misa de ocho, a la que asisto únicamente por razones electoralistas. Su colaboración ha sido fundamental para que no nos engañara la pérfida de Carmen Calvo, quien ha alterado con frecuencia los documentos del relator, que era el mismo Antoni.

A Putin le debo especialmente el hecho de empezar a tener inquietudes religiosas. A mis 31 años, con una licenciatura y máster al uso en Psicología, sin apenas haber estado en el mercado laboral durante unos meses y por militar en Podemos puedo convertirme en vicepresidenta del Gobierno; y con las puertas giratorias, nunca trabajaría de verdad en mi vida. Como me dice Antoni: "esto no es suerte, hija, esto es un milagro de la Beata Xenia de San Petersburgo".

Coronel Ziesov, su hombre en España es Putin.

Un abrazo solidario de Irene.

-De doña Belén Esteban.

Querido Fiodor o Fío, que es más entrañable:

Como princesa del pueblo y, por tanto, mujer sencilla te aseguro de que no hay nadie en el mundo como Antoni Putin para ser espía. Es un gay cariñoso e ideal. Si alguien se metiera con mi Antoni le diría, ¿perdona? Y me arrancaría contra quien osara insultarle. Porque es que yo por Antoni, mato, ¿vale? Además me hizo un regalo de boda precioso, una matrioska gigante que ya tengo colocada en el recibidor y me da subidón todos los días cuando llego a casa después de grabar el Sálvame, mi programa de Tele-5.

Fío, cari, no te equivoques, contrata a Putin.

Besos. Belén.

Espero que con este definitivo triple enchufe la cosa se resuelva con prontitud.

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