Al sur del sur

Javier Chaparro

jchaparro@grupojoly.com

La subida del precio del agua

La (mala) política prefirió ocultar la realidad a los electores antes que admitir los errores cometidos

La junta general de Arcgisa ha tenido conocimiento esta semana de que esta empresa pública, encargada de la gestión de los servicios de aguas y de residuos de la Mancomunidad de Municipios del Campo de Gibraltar, arrastra un déficit de casi 1,3 millones de euros correspondientes a los ejercicios de 2017 y 2018. Estos resultados la obligarán a afrontar en los próximos cuatro años lo que eufemísticamente se anuncia como una operación de "reequilibrio tarifario", es decir, un incremento de las facturas que pagamos los usuarios. ¿Cómo es posible que del discurso del todo está saneado y en orden se haya pasado a un panorama de ruina?

Es curioso, en primer lugar, que dicha roncha se haya mantenido oculta hasta pasadas las elecciones municipales y una vez firmados los acuerdos para la rebaja del precio del agua en los municipios de San Roque, Los Barrios, Castellar y Jimena, incluyendo este último a Tesorillo. Algeciras y La Línea, como se sabe, tienen privatizada su gestión. La (mala) política prefirió ocultar la realidad a los electores antes que admitir los errores cometidos y afrontar las consecuencias.

El abastecimiento y depuración del agua, al igual que la recogida y tratamiento de los residuos sólidos urbanos, son servicios rehenes de los que los ciudadanos no pueden prescindir y que confieren a las empresas responsables unos ingresos mínimos anuales garantizados. Eso sucede, claro está, cuando los presupuestos aprobados responden fielmente a la realidad y cuando las cosas se hacen de forma correcta. No ha sido así en el caso de Arcgisa, donde ha quedado demostrado que sus responsables han disparado con pólvora de rey, pactando rebajas tarifarias de perfil electoralista cuando lo que deberían haber hecho era arremangarse.

Una obligada mejora del sistema de recaudación para que no solo ni siempre paguen los mismos, un aumento de las inversiones tendentes a impulsar la eficacia de la empresa y regularizar los precios para que, efectivamente, contribuyan más de forma progresiva quienes más consumen son algunas de las tareas pendientes. También hay que adoptar medidas impopulares, como actualizar la tasa de la basura (congelada desde hace seis años) y poner coto a la irregularidad que supone que la Mancomunidad de Municipios se nutra para su mantenimiento de los fondos de Arcgisa, en lugar de hacerlo de las aportaciones de los ayuntamientos, algunos de los cuales mantiene una deuda importante con la entidad. La tarea que se presenta al nuevo equipo de gobierno de la Mancomunidad de Municipios de PSOE y La Línea 100x100 no es sencilla, aunque nadie les dijo nunca lo contrario. Poner en claro las cuentas es el primer paso.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios