Crónica Levantisca

J. M. Marqués Perales

jmmarques@diariodecadiz.com

La serpiente

La pretendida crisis de Gobierno de Juan Marín ha creado malestar entre los consejeros del PP

Ni los consejeros de la Junta que proceden del PP ni el presidente Juanma Moreno ni la dirección de facto del grupo de Ciudadanos comprenden la crisis de Gobierno que pretende Juan Marín. Hay malestar -ésa es la palabra que se apunta desde las alturas- en el Consejo de Gobierno y hay enfado entre los parlamentarios naranjas comandados por Sergio Romero porque ninguno suscribe la milonga de que una ampliación del número de consejerías se puede realizar a coste cero.

La pretendida crisis del vicepresidente del Gobierno andaluz es en sí misma una crisis política, nadie la quiere ni la entiende, y han estado a punto de tragársela.

Tanta estupefacción y cansancio genera en Sant Telmo que la remodelación de Gobierno puede convertirse en una serpiente de verano, uno de esos temas recurrentes y polémicos que alivian la escasez de noticias durante los estíos.

Pero, claro, este verano no es de ésos. La certificación de que en Aragón y Barcelona hay transmisión comunitaria del Covid y la proliferación de brotes por todo el país están comenzando a estresar a la atención primaria. El Gobierno andaluz va a tener que pegar un cerrojazo a ese ocio nocturno que amenaza con extinguir todo tipo de ocio, tendrá que asumir prohibiciones en los próximos días y debe dar un amplio repaso al plan milagrero de vuelta a las clases con normalidad que ha diseñado la Consejería de Educación. En estas circunstancias, en las que las decisiones del Gobierno tendrán una enorme repercusión en la vida económica y social de los andaluces, lo que menos se necesita es una remodelación por ampliación del Ejecutivo de la Junta. Y menos que Juan Marín la vaya pregonando, porque, como le ha debido de corregir Elías Bendodo, los cambios se hacen, no se cuentan.

El principal interpelado por los cambios del Gobierno es Juanma Moreno, porque ésta es una atribución estatutaria que sólo corresponde a él. Es como la convocatoria electoral; en eso es soberano. A ningún presidente le gustan las remodelaciones, porque son un síntoma de inestabilidad, sólo se ejecutan cuando la continuidad es un mal en sí, y éste no es el caso. Juanma Moreno se ha resistido a la crisis, no habrá una ampliación del número de consejerías; en todo caso, una remodelación menor, pero sin afectar al volumen de cargos públicos de su administración. Ahora bien, la orfandad de Marín en Ciudadanos seguirá interfiriendo como un ruido de fondo.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios