Las dos orillas

Las políticas guapitas

En la política han funcionado mejor las señoras de manos duras, como Margaret Thatcher o Angela Merkel

Decíamos no ayer, sino el pasado miércoles, que los políticos guapitos han tenido una favorable acogida en las urnas. Desde Adolfo Suárez hasta Pedro Sánchez. ¿Y las políticas guapitas? Pues no, salvo excepciones. Este es un país machista, a pesar de las campañas del Ministerio de Igualdad para que las señoras se dejen los pelos en los sobacos, en vez de fomentar que los señores se los depilen también. En este país, las políticas guapitas duran poco. Ahí ven a Inés Arrimadas. En Ciudadanos sustituyó a Albert Rivera para la reconquista, como si dijeran "vamos a cambiar guapito por guapita". Empezó bien, pero los conduce al réquiem. Ni ella, ni Begoña Villacís, evitarán el desastre.

Algunos me dirán: ¿y la señora Ayuso? ¿Es guapita o no? Depende del gusto. En las revistas del corazón la califican como soltera de oro. Ya le han puesto zancadillas hasta los suyos. En ella se valoran otras virtudes, como que es mujer de armas tomar. En la política, funcionan mejor las señoras de manos duras, como Margaret Thatcher o Angela Merkel. Señoras a las que llaman la dama de hierro y motes así. Una excepción puede ser Ursula Von der Leyen, pero no se le ve aspecto de influencer, sino de señora que sale a merendar con sus amigas.

En el PSOE no ha funcionado ni Susana Díaz. Fue presidenta andaluza, es verdad, y fue el principio del fin. Gracias a Susana, padecemos a Pedro Sánchez, porque consiguió el efecto contrario al buscado. Si hubiera sido Susano, otro gallo hubiera cantado en Ferraz. Ninguna mujer ha llegado a presidenta del Gobierno en España. Por eso, a Pedro no le inquieta Yolanda Díaz, de la que piensa que va a sumar un tururú; o sea, un cero a la izquierda.

Viene de antiguo. En la II República se aprobó el voto femenino, contra el criterio de Indalecio Prieto y otros socialistas. Temían lo que pasó: votaron las mujeres, en 1933, y ganó la derecha con la CEDA de Gil Robles y el apoyo de Lerroux. Dijeron que la culpa fue de los curas y los maridos. En el marxismo han sido influyentes Marx, Lenin, Trotsky, Stalin, Fidel Castro y Pablo Iglesias II, entre otros. Rosa Luxemburgo y Pasionaria eran raras avis.

Si las políticas guapitas tuvieran más futuro, en España gobernaría una coalición encabezada por Blanca Suárez y Paula Echevarría. Tienen experiencia en carteles y mupis. Macarena Olona se retira. Macarena creía que iba a ser vicepresidenta andaluza vistiendo de flamenca. Una cosa es el Instagram y otra cosa es el día de votar. La igualdad no es eso, pero eso es lo que hay. Las guapitas están penalizadas. Será por envidia, digo yo.

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