La ciudad y los días

Carlos Colón

ccolon@grupojoly.com

Un gran libro y un mal dato

Las comunidades con más bajos índices de lectura -¿lo adivinan?- son Andalucía y Extremadura

Se editó el pasado septiembre y ya lleva ocho ediciones. Siento llegar tan tarde, pero cada vez me gusta más confiar el hallazgo de libros nuevos al azar del encuentro fortuito en una librería. Es un ensayo sobre el poder de la lectura que parte de la invención de los libros en el mundo antiguo para hacer un recorrido no cronológico por treinta siglos de escritura y lectura. Se llama El infinito en un junco (Siruela). Lo ha escrito la joven filóloga clásica y escritora Irene Vallejo (joven para haber escrito un ensayo tan audazmente objetivo y subjetivo, riguroso y apasionado). Se resume a sí mismo en la contraportada como un libro de viajes, una ruta con escalas en los campos de batalla de Alejandro y la Villa de los Papiros de Pompeya, las hogueras donde ardieron libros prohibidos y el Gulag, las destruidas bibliotecas de Alejandría y Sarajevo y el laberinto subterráneo de Oxford.

Tiene esa excelente prosa y esa capacidad de atrapar a su lector como si fuera una novela de intriga que ha hecho la grandeza de la divulgación anglosajona. Empieza así: "Misteriosos grupos de hombres a caballo recorren los caminos de Grecia". Y termina así: "Somos los únicos animales que fabulan, que ahuyentan la oscuridad con cuentos, que gracias a los relatos aprenden a convivir con el caos, que avivan los rescoldos de las hogueras con el aire de sus palabras…". Según Vargas Llosa, es "una obra maestra que se seguirá leyendo cuando sus lectores de ahora estén ya en la otra vida". Entre las citas introductorias hay una de Marilynne Robinson -y quien ama y cita a esta grandísima escritora es ya un hermano- y otra de Emilio Lledó -vamos por buen camino desde el inicio- que define el libro como una trampa que vence la condición efímera que conduce la experiencia del vivir hacia la nada del olvido.

Libros. Se acaba de hacer público el último Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros. Conclusiones: se agranda la brecha entre mujeres lectoras (68,3%) y hombres (56%); en ambos casos el perfil coincide: 55 años o más, estudios universitarios y residencia en áreas urbanas; los índices de lectura han mejorado, pero aún el 37,8% de los españoles no lee casi nunca y de ellos el 31% no lo hace nunca; y las comunidades con más lectores son Madrid, País Vasco, Navarra, Cataluña, La Rioja y Aragón, y aquellas con más bajos índices de lectura -¿lo adivinan?-, Andalucía y Extremadura.

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