El año que viene, Dios dirá

La vida continúa y no va a ser fácil restaurar la normalidad tras el golpe de efecto de esta pasada feria

Yo también creo que la feria de Algeciras ha brillado especialmente este año. Me uno a la merecida felicitación que debemos hacer llegar al Gobierno de la ciudad, particularmente a la concejalía de Feria y Fiestas y, naturalmente, a la alcaldía. La presencia del torero José Tomás en el coso de Las Palomas lo explica todo, absolutamente todo. Los responsables de la ciudad y la empresa adjudicataria, "Lances de Futuro", son las bases del éxito, si bien hay algunos paisanos que han ayudado cantidad. Entre ellos Manuel Moreno Rojas, universalmente conocido como Manolo el de El Copo, que no sólo es, con su gente, una referencia más allá de cualquier parte, sino que siempre están dispuestos a contribuir a mejorar la imagen del Campo de Gibraltar. Nuestras ciudades les deben mucho. La amistad de Manolo con José Tomás y su fácil acceso al gerente de la empresa concesionaria de la plaza de toros, han sido decisivos para que ese éxito haya hecho cuerpo con la ciudad.

José Tomás es un fenómeno social que escapa a los límites de la tauromaquia. En Algeciras se ha aprovechado ese hecho a beneficio de la ciudad, y es oportuno señalar que su optimización tiene que ver con la calidad del servicio. Los desplazamientos, las concentraciones y, en general, la seguridad tienen que funcionar como es debido; y no cabe duda de que han funcionado. No se limita pues el éxito a las gestiones realizadas para propiciar la reaparición del diestro madrileño; sino que concierne también a otros departamentos municipales, entre los que hay que destacar la primera tenencia de alcaldía, responsable de policía y de movilidad.

Da gusto tener motivos para referirse a las cosas bien hechas. Pero la vida continúa y no va a ser nada fácil restaurar la normalidad tras el golpe de efecto de esta pasada feria. Porque, en realidad, lo que hizo surgir la idea de traer a José Tomás fue el panorama que se presentía dadas la coincidencia de fechas con el mundial de fútbol y el hecho de que el último domingo sea considerado inhábil por el ayuntamiento para situar en él una de las corridas. Ni el sábado ni el domingo; el último fin de semana fue vetado en su totalidad por la concejalía de Feria. A alguien se le ocurrió que la presencia del diestro milagro anularía cualquier mal augurio, y así fue como se fraguó el evento. El año próximo, que es el cincuentenario de "Las Palomas", Dios dirá. Como dice el gerente de "Lances de Futuro".

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