Francisco Mena

Mi amigo Pepe Chamizo

Francisco Mena recuerda el recorrido del ex Defensor, que será investido Honoris Causa por la Universidad de Cádiz

José Chamizo José Chamizo

José Chamizo / Erasmo Fenoy

Corría el año 87 cuando conocí a Pepe Chamizo. En aquel momento era párroco de la Estación de San Roque y Taraguilla, aunque no vestía sotana ni alzacuello. Había llegado a Castellar a sustituir las vacaciones del párroco titular y en aquel momento dirigía un grupo de teatro llamado Mejorana y representaba una obra de teatro bajo el título La urgencia de la libertad. 

Desde el primer momento se entabló una estrecha amistad que hasta el día de hoy perdura. En nuestra comarca se vivía una situación dramática, no había mañana que en los pocos medios de comunicación de aquel momento no apareciesen noticias de jóvenes que fallecían en todos los puntos de la comarca debido al consumo de caballo.

En Taraguilla y la Estación de San Roque se concentraban la mayoría de los puntos de venta de esta droga y un grupo de madres se echó a la calle para denunciar esa insostenible situación, en unos casos porque sus hijos eran consumidores y en otros por el problema de inseguridad ciudadana que creaban los consumidores, a los cuales se les llamaba yonquis. Las madres recurrieron a Pepe como párroco ante la incompetencia de las diferentes administraciones y comenzamos a tener reuniones en la parroquia de Taraguilla.

A partir de ese momento nacieron las coordinadoras contra las drogas en todos los puntos de nuestra comarca. En La Línea la abanderaba una madre afectada, Micaela Pérez; en Algeciras, un sindicalista, Miguel Alberto Diaz. Pepe supo encauzar y liderar ese sentimiento de rabia e indignación tanto de las familias de los afectados directamente como de la población en general ante la situación que se vivía en todos y cada uno de los municipios de nuestra comarca. Comenzamos a cortar a diario la nacional 340 a la altura del cruce de Taraguilla y a realizar manifestaciones en La Línea, Algeciras, Estación de San Roque o Tesorillo.

Pepe se convirtió en el líder indiscutible de las coordinadoras contra las drogas. Fue pueblo por pueblo a animar a los vecinos a que crearan asociaciones contra las drogas en cada municipio y se enfrentó tanto a las administraciones, ante la habitual negación que siempre tienen cuando surge cualquier problema, como a los narcotraficantes que vendían el caballo. Esto le conllevó amenazas, coacciones e intentos de agresión, pero nada de esto lo amilanó. Todo lo contrario le dio aún más fuerza para seguir en la lucha y no solo en nuestra comarca, se recorrió todos y cada uno de los municipios de la provincia de Cádiz creando coordinadoras contra las drogas y fundando la federación provincial de asociaciones contra las drogas de Cádiz, que durante muchos años fue la federación que más asociaciones tuvo en todo el territorial nacional.

No se conformó solo con denunciar, además comenzó a crear recursos para la desintoxicación de los heroinómanos y para la prevención de la drogadicción y consiguió que las administraciones públicas también crearan recursos públicos que atendieran de forma gratuita y universal a nuestros drogodependientes.

Toda esta lucha se la reconoció la Junta de Andalucía otorgándole la medalla de la comunidad autónoma y poco después fue nombrado Defensor del Pueblo andaluz, cargo que ha ostentado durante 17 años.

Dicen que la distancia es el olvido, pero en caso de Pepe nunca fue así, todo lo contrario. Durante los 17 años como Defensor del Pueblo siempre estuvo con nosotros en los buenos y, sobre todo, en los malos momentos, dándonos ánimos, apoyándonos o aportando sus sabios consejos. Siempre, y digo siempre sin miedo a equivocarme, Pepe ha estado presente en todas las causas nobles y justas de nuestra comarca, no solo en el apoyo a las coordinadoras contra las drogas, también en temas tan sensibles como la inmigración, los menores, el medio ambiente, la discapacidad, la violencia de genero o la exclusión social.

Cuando abandonó el cargo de Defensor del Pueblo si alguien pensaba que se iba a ir a su casa se equivocaba. Él ha seguido en primera línea en defensa de los colectivos más vulnerables como son los menores ex tutelados, en la defensa de los migrantes y, como no, ante la grave situación creada por el narcotráfico en nuestra comarca se ha sumado a nosotros, dando la cara una vez más y denunciando el abandono histórico que sufre nuestra comarca por parte de todas las administraciones.

Pepe Chamizo sin duda alguna será recordado como una persona de principios inquebrantables que siempre dio la cara en todos y cada uno de los problemas que la sociedad civil le trasladó y que siempre busco la justicia social, aunque en muchos casos no lo consiguiera. Pero como dijo el Che, más vale morir de pie que vivir de rodillas.

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