Crónica Levantisca

J. M. Marqués Perales

jmmarques@diariodecadiz.com

Siniestro total

El SPD, ajeno al podemismo, ha resuelto la candidatura de Martin Schulz sin primarias, y no son menos democráticos

Qiuénes somos, de dónde venimos, a dónde vamos? Así cantaba Siniestro Total el anticipo de lo que hoy se pregunta la socialdemocracia. Europa descansaba sobre un gran pacto social: las clases trabajadoras toleraban a las élites económicas, les dejaban que se enriqueciesen y guardasen sus privilegios, con tal de que los mayores cobrasen pensiones, los hijos estudiasen en colegios y universidades y todo el mundo tuviera derecho a una sanidad de calidad. Estados Unidos se protegía en Europa del miedo a la URSS, y los Brandt, Palme, Miterrand, González y Soares gestionaban el paraíso. Ése era el acuerdo no escrito, el pacto que ha saltado por los aires, no como consecuencia de la extinción de la URSS, sino de la crisis financiera de 2007.

Los partidos socialdemócratas europeos se devanan la sesera sobre las causas de su crisis, a la vez que eligen a líderes de escaso futuro, escorados hacia la indignación, tipo Corbyn, Hamon y Pedro Sánchez, como si el bandazo fuese la solución. La socialdemocracia entró en crisis, simplemente, porque a partir de 2007 actuó como cualquier otro partido popular o democristiano, perdió su sentido de existencia cuando contestó con una mueca de impotencia ante la sacudida de la austeridad. Oí hace unas semanas a Dilma Rousseff, indignada ella, porque la Administración que le sucedió después del impeachment reformó la Constitución para imponer un techo de gasto. Eso fue lo que hizo Zapatero en España . Es más, dudo que los recortes que Mariano Rajoy se vio obligado a acometer a partir de 2011 hayan sido muy diferentes de los que Zapatero hubiese aplicado de seguir gobernando.

Es decir que la socialdemocracia dejó de significar un seguro de blindaje de los derechos de los trabajadores, de las clases medias y obreras y de los más humildes. No lo hizo por voluntad, negligencia o estupidez, lo hizo vencida. Se deterioró la educación y la sanidad, la banca engulló a las cajas sin que nadie llorase por ellas y la ascensión social -el hijo de jornalero que llega a catedrático- está hoy detenida. Es decir, si en caso de peligro, PSOE o PP la misma cosa es, obtengan la respuesta a las causas de la crisis. Ante esto, cabe la opción de admitir la debilidad y reconfigurar las barreras sociales ante los próximos tsunami financieros o apostar por el podemismo y sus señuelos. En Alemania el SPD ha resuelto su candidatura, la de Martin Schulz, sin primarias. Y gobiernan con la CDU. Y no creo que sean menos democráticos. Ay, Brandt.

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