Serendipia

Las enfermeras se dieron cuenta del abultamiento repentino en los varones, allá por sus países bajos

Estoy seguro de que la mayoría de los que, amablemente para mí, leen esta su columna, no tienen ni pajolera idea de lo que significa la palabra, con la que la encabezo esta semana. No es que desconfíe de sus conocimientos, es que este fin de semana durante el desarrollo del TEDxMálaga, el presentador hizo una encuesta a mano alzada, entre las mil personas que llenábamos el auditorio, preguntando cuántos lo sabían. Sólo unas cuantas manos se levantaron y ninguna era la mía. No se preocupen. Aunque siempre pueden mirar el significado en el diccionario de la RAE, les pondré algunos ejemplos de su utilización. En 1903, cuando al químico francés Édouard Benedictus se le cayó por accidente una botella que contenía nitrato de celulosa, descubrió que aunque la botella se había roto, los fragmentos de cristal seguían unidos. El nitrato se evaporó y formó en el interior de la botella una capa fina que los mantenía juntos. Inmediatamente, se acordó de la cantidad de accidentes automovilísticos en los que eran frecuentes, las heridas por los cristales rotos del parabrisas. Sin proponérselo había sentado las bases del, hoy en día, vidrio laminado de seguridad que se usa en los coches o en escaparates de tiendas y bancos, puertas de entrada, pisos de vidrio y hasta acuarios y exhibidores.

La multinacional farmacéutica Pfizer estaba a punto de abandonar un ensayo clínico, con voluntarios, sobre una molécula que podría prevenir la angina de pecho y no estaba dando los resultados esperados. De pronto, las enfermeras se dieron cuenta, porque se hacía claramente visible a través de las finas batas de hospital, del abultamiento repentino en los varones, allá por sus países bajos. Hoy, el citrato de sildenafil, más conocido por su nombre comercial: Viagra, hace que el "dale a tu cuerpo alegría, Macarena", sea algo más que un estribillo pegadizo.

El grafeno, uno de los mayores descubrimientos contemporáneos, fue fruto de la preparación de una muestra de grafito. Para limpiar la superficie, de una manera tosca, se le pegaba una cinta adhesiva y se daba un tirón. Luego esa cinta usada, iba a la basura. A un científico inglés, le dio por analizarla y descubrió la llave del grafeno, en el residuo. En este punto, ya no hace falta que les diga que la Serendipia es el "hallazgo valioso que se produce de manera accidental o casual". Miren por donde, ustedes y yo, serendípicamente, hemos descubierto una palabra nueva.

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