Por montera

Responsabilidad y justicia

Es escalofriante que las interpretaciones de la Justicia hayan puesto en riesgo la vida de un niño

Un bebé de tan sólo tres meses de vida ha paso de vivir en el infierno al limbo. Está, ahora, en algún lugar sobre el que no pretendo abrir ninguna sospecha puesto que, como no podría permitirse de otra manera, Protección del Menor se encargará de que esta criatura tenga, ahora sí, la oportunidad que se adquiere en este mundo solo por venir a él: vivir. Este pequeño está ahora en el Hospital Materno Infantil de Málaga recibiendo el amor y el cuidado profesional de los sanitarios que se encargan de recuperar la tibia y el fémur que le partieron sus padres. Nada dice de la investigación que haya sido un accidente. Es escalofriante que la Justicia sea contradictoria y sus interpretaciones hayan puesto en riesgo la vida de un niño de 3 meses cuya madre y padre están acusados de maltratarlo y lesiones graves. El padre está en libertad. La madre, en prisión. Esta mujer de 25 años ya había cumplido 4 años de cárcel. Había sido condenada a 20 años de prisión por asesinar a otra hija suya cuánto ésta solo tenía 3 años de vida. Pero el TSJA admitió un recurso que le rebajó la pena de asesinato a homicidio. Y, así, sale a la calle una mujer que rehace su vida con otro hombre con el que tiene otro bebé. Los tres viven en un piso de dos habitaciones en el que habitan, en total, once personas entre tíos, sobrinos y de demás. Y se ha sabido que la criatura dormía, amarrado a la sillita de bebé y que la comida que le daban no correspondía a su edad, que le daban de comer lo que pasaba por la boca de los mayores. A una mujer que ha estado condenada a dos décadas por matar a su hija, se le ha dado la oportunidad de volver a cometer el mismo delito. Cuesta entender el argumento judicial. Por fortuna aquel caso sigue abierto. El TSJA debe dictar una condena sobre los padres. Ya que después de imponerles cuatro años por homicidio, la Fiscalía recurrió el fallo del Supremo que ha solicitado que se solventen las contradicciones que hay entre los hechos que se han probado y los argumentos que se han recogido en la fundamentación jurídica. Hoy, la madre está otra vez en prisión. Él, en la calle. Y los que deben hacer justicia , están en sus salas enredados entre papeles. En la conciencia de alguien , que es el precio más caro de pagar, debería pesar la responsabilidad de que esta criatura malherida, que ha vivido 3 meses en un infierno, pase del limbo en el que está ahora y podamos tener la seguridad de que se le dará la oportunidad que le ha robado una mujer que nunca debió salir de prisión.

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