Cuando hice la mili, de lo que hace ya unos años, de vez en cuando se difundían noticias en el cuartel que corrían como la pólvora de boca en boca. Normalmente iban referidas a la posibilidad de que dieran no sé cuántos días de permiso porque se jubilaba el general o el coronel, que se iba a reducir la duración en tres meses y nos íbamos a licenciar antes, y cosas por el estilo. Dentro de la neurosis colectiva que reinaba entre los soldaditos, y utilizo el diminutivo porque allí estábamos a la fuerza y el espíritu militar no se atisbaba ni entre los suboficiales siquiera, los días se contaban hacia atrás de la misma forma que algunos bares hacen con las romerías o las fiestas patronales.

Los bulos estaban basados en que alguien había oído comentar a un recluta que decía ser sobrino de algún ministro o a un soldado cuya hermana, al parecer, era novia del hijo de un coronel, que tal cosa estaba aprobada y la orden a punto de llegar del gobierno militar. Las expectativas nunca se cumplían y si me dijeron esto, ahora dicen lo otro. En el argot cuartelero, a este tipo de fuentes de información se le llamaba Radio Macuto.

Radio Macuto, por lo que se ve, ha salido del ámbito castrense para convertirse en la mayor agencia de noticias que campa por el territorio nacional. Algo parecido es lo que ahora llaman fake news, pero no es lo mismo. Radio Macuto intentaba hacer más llevaderos los días y sus mensajes siempre estaban en el ámbito de la esperanza. Aunque desde primera hora sabíamos que aquello nunca llegaría, mientras unos decían que sí y otros que no, pasaba una semana, lo que quería decir que nos quedaba una semana menos de calvario.

Las falsas noticias son otra cosa. Aquí no se juega con la esperanza, sino con la maldad. La información se manipula para confundir, para hacer el trabajo sucio del que paga, para dañar a quien se considera peligroso para la causa. Radio Macuto era inocente, lo otro es mala… uva, dejémoslo en uva. Radio Macuto sabíamos que era mentira, pero era la comidilla que ayudaba a pasar el día. Lo otro forma parte de la propaganda. Las noticias puras no existen, sino que se ofrecen debidamente manipuladas según interese. Ese cuarto poder que se atribuye a los medios de comunicación es otra fake news. Esa suposición murió hace tiempo con Montesquieu. ¡Si al menos siguiera existiendo Radio Macuto! Menos mal que pronto vuelve la Liga.

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