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La ciudad y los días

Carlos Colón

ccolon@grupojoly.com

Procesiones, cultura y colegio

¿Prohibimos también a Bach o a Murillo para respetar el carácter laico y neutro de los colegios?

Los de Sevilla Laica son unos optimistas que deberían recibir un premio del Consejo de Hermandades: creen que la Semana Santa es una cuestión estrictamente religiosa y que por ello las procesiones infantiles en los colegios públicos vulneran su carácter neutro y laico, discriminando a los alumnos que no estudian religión. Se ve que ni han leído a Núñez Herrera para saber qué fue la Semana Santa ni salen a la calle hoy para saber qué es.

Se trata -para bien y para mal a la vez- de una fiesta plural que congrega a creyentes practicantes y no practicantes, a agnósticos y ateos, a quienes buscan en ella emociones no adjetivables (sus padres, su barrio, su memoria, su Dios) y a quienes solo buscan diversión grosera, a quienes se la toman en serio a la manera sevillana de tomarse en serio las cosas y a quienes les importa mucho más quienes van debajo y detrás de los pasos que Quien va sobre ellos…

Cosas no iguales son las hermandades y las cofradías, la vida interna de cultos de las primeras y el echarse a la calle de las segundas en lo que ciertamente es un culto externo, pero también un espectáculo y una fiesta de la ciudad en la que es difícil separar lo sagrado de lo profano. Es conocido el pasaje de Núñez Herrera en el que unos tradicionalistas, al cruzarse con un nazareno, en los turbulentos años 30, gritan: "¡Viva la Religión Católica Apostólica Romana!", a lo que el nazareno les responde: "¡No! ¡Que viva la Semana Santa!". Esto era así, lo fue en la España nacionalcatólica -porque la Semana Santa tenía un arraigo popular que ni la República ni el franquismo pudieron desarraigar- y lo sigue siendo hoy pese a los evidentes daños producidos por la globalización de la ignorancia y la pérdida de referentes culturales y urbanos. Así que no deberían preocuparse.

Sobre todo no deberían olvidar la cuestión cultural. ¿Si en horario lectivo se desarrollaran actividades relacionadas con La Pasión según San Mateo de Bach o los cuadros de Murillo también considerarían que se vulneraba el carácter neutro y laico del centro por el carácter irrenunciablemente religioso de estas obras? Pues resulta que la Semana Santa es cultura en el más abarcador y alto sentido de la palabra. Con una dimensión a la vez artística y religiosa no menor que las obras de Bach o de Murillo. ¿Los echamos de los colegios, y con ellos a la mayor parte de la cultura europea, para que sean laicos y neutros?

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