Al sur del sur

Javier Chaparro

jchaparro@grupojoly.com

Mejor sin comisionado

"Es inaudito que una persona con la responsabilidad de Boira exhiba con tanto descaro y durante tanto tiempo sus preferencias"

El pasado jueves, Josep Vicent Boira, locuaz comisionado del Gobierno para el Corredor Mediterráneo ferroviario, lanzaba un tuit en su cuenta personal con un mapa mutilado de ese plan, ya que solo aparecía reflejado el Ramal Levantino. Obvió el Central, que une Algeciras con Madrid y Zaragoza y que, por más señas, es el que más interés tiene para el Campo de Gibraltar debido a circunstancias geográficas y al avance de los proyectos. Llueve sobre mojado. De sus tiempos como secretario de Vivienda, Obras Públicas y Vertebración del Territorio del Gobierno valenciano, Boira acumula una larga ristra de declaraciones en contra del Ramal Central: "España tiene un diseño oculto de potenciar el eje Algeciras-Madrid", afirmaba, como si esa "España" fuese un ente ajeno a él. Y advertía: "Se está desarrollando el Puerto de Algeciras, electrificando la línea y haciéndola de ancho europeo, y también se está preparando para que puedan circular trenes de 750 metros de longitud". Otro botón de muestra, recuperado por Juan Ureta, cabeza visible del Propeller algecireño. Decía el hoy comisionado: "¡Cuidado! Algunos venimos diciendo que Algeciras, con eje ferroviario central, podría ser el gran competidor de Valencia".

Desde su nombramiento en 2018 por el también valenciano José Luis Ábalos, el comisionado no se ha prodigado mucho por Algeciras para conocer de cerca las necesidades del primer puerto de España. La última vez de la que se tienen noticias suyas en el Campo de Gibraltar datan de enero de 2019, cuando fue convocado por Javier Sánchez Rojas, presidente de la patronal gaditana, en un intento de hacerle llegar las demandas de los aborígenes sureños. Tras varias horas de conversación, su conclusión fue que en España ya se habían construido demasiados aeropuertos fantasma y estaciones de AVE sin uso como para malgastar el dinero público en la Algeciras-Bobadilla. Esta, prosiguió, tendría una doble vía con ancho internacional, como Valencia o Barcelona, cuando hubiera una demanda que así lo justificase. ¿Acaso no la tenía y tiene el Puerto de Algeciras, que en lo que llevamos de año ha logrado su récord de mercancías con entrada y salida por tren? Su plan y el del Ministerio de Fomento para la Algeciras-Bobadilla era y sigue siendo una conexión de una sola vía con el llamado tercer hilo, para permitir el paso de trenes con ancho ibérico e internacional. No quiere lo mismo para Valencia, atendiendo a lo que afirmaba en 2018: "Se ha demostrado que el tercer hilo no era tan sencillo, ni tan barato, ni tan rápido como se dijo".

La consecuencia de ese discurso es que las obras ferroviarias en Cataluña y la Comunidad Valenciana van como un tiro, mientras que las que se desarrollan en Andalucía vienen sufriendo desde hace años un clamoroso desdén inversor. No solo es el caso de los 176 kilómetros de la Algeciras-Bobadilla, sino también de las conexiones ferroviarias de otros vértices del mapa de las infraestructuras peninsulares, caso de Almería, Granada y Huelva.

Es inaudito que una persona con la responsabilidad de Boira exhiba con tanto descaro y durante tanto tiempo sus preferencias por el desarrollo de medio Corredor y margine el resto sin que nadie en el Gobierno le corrija públicamente o le ponga de una vez donde corresponde.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios