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La ciudad y los días

Carlos Colón

ccolon@grupojoly.com

Llega el otoño populista

Hasta las crisis económica y política hemos sido un país de centroderecha y centroizquierda

Primero surgió la extrema izquierda populista ganando escaños rápidamente: fundado en 2014, Podemos obtuvo 42 en las generales de 2015. Después vino la extrema derecha populista de Vox que, aunque fundado en 2013, no obtuvo resultados -24 escaños- hasta las generales de 2019. No las tengo por buenas noticias. Nunca habíamos tenido partidos con representación parlamentaria a la derecha del PP y la izquierda del PC o IU, que jamás obtuvieron grandes resultados. Hemos sido un país de centroizquierda y centroderecha. Hay que recordar que, en las primeras elecciones democráticas, casi recién enterrado el que ahora se va a desenterrar, la extrema derecha franquista y fascista sólo obtuvo un escaño. Después nunca más se supo. Y los comunistas, que habían sido los más activos contra el franquismo y los mejor organizados como partido bajo la dictadura, solo obtuvieron 23 escaños frente a los 168 de UCD y los 121 del PSOE. Mientras Fraga y su colación de derechas sólo lograron 10.

Los españoles no optaron ni por la continuidad del Régimen ni por su más destacado enemigo. Votaron mayoritariamente centroderecha y socialdemocracia. Se consumaba políticamente lo iniciado sociológicamente a partir de los años 60: el fin de la tragedia de las dos Españas. El bienestar del desarrollismo y el surgimiento de clases medias mayoritarias hizo posible la Transición. La democracia no trae el bienestar, es lo contrario: el bienestar trae la democracia. Ningún país sin clases medias estables y un digno nivel de vida ha logrado tener estabilidad democrática. Las dictaduras son hijas de la desigualdad, las carencias y las crisis. Si miran al pasado, recuerden por qué conquistaron el poder, primero a través de las urnas, Mussolini y Hitler. Si miran al presente, consulten en internet el listado de estados fallidos.

Podemos y Vox crecieron alimentadas por la gigantesca crisis económica sufrida entre 2008 y 2014 y por la crisis política de los escándalos de corrupción que afectó a los dos partidos mayoritarios provocando la desafección de muchos ciudadanos hacia lo que se llamó "la casta" o "la vieja política". Según nuestra encuesta, el PSOE perdería entre 3 y 7 escaños, el PP ganaría entre 30 y 35. Y ambos estarían a gran distancia del descendente Unidas Podemos y del ascendente Vox. Lo de Cs sólo puede atribuirse a Rivera. Quizás sea el inicio de una primavera bipartidista y el otoño de los populistas.

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