Las dos orillas

Fiestas de Primavera

El Gobierno defiende el fin de mascarillas en interiores para el día 20 y algunos expertos alertan de la séptima ola

En el antiguo refranero español se decía: "En abril, aguas mil". Y también: "La primavera la sangre altera". Yo aprendí esto en el colegio, aunque no en la clase de Filosofía. Los refranes son como una filosofía popular, de andar por casa. Antes se estudiaba Formación del Espíritu Nacional, una asignatura que no sirvió para nada, o justo para lo contrario. Ahora quieren implantar la Formación del Espíritu Progresista, o algo parecido, lo que puede aportar muchos jóvenes a la derecha. Esos planes de estudio originarán ignorancia. Pero hemos llegado a las vacaciones, que siempre han sido lo más esperado de los estudios. Empiezan las Fiestas de Primavera, que tanto han dado que hablar.

A los de Vox les molestó que Juanma Moreno, el presidente de la Junta, dijera en Málaga: "Tenemos las Fiestas de Primavera a la vuelta de la esquina". Se refería a las recomendaciones para frenar el Covid 19 en las fiestas, y evitar la séptima ola, que algunos pronostican para la segunda quincena de mayo, si la gente no se comporta con precaución. Los de Vox dicen que eso de las Fiestas de Primavera es como el solsticio de invierno para referirse a la Navidad. Los dirigentes nacionales de Vox son más castizos que un chotis, pero de costumbres andaluzas van mal servidos.

En un artículo estupendo publicado en este Diario, ya explicó Carlos Colón que eso de las Fiestas de Primavera se utilizaba en los carteles de Sevilla desde finales del siglo XIX. En el siglo XX, incluso durante las décadas de los 40 y 50, en pleno franquismo, se editaron carteles donde se lee: Fiestas de Primavera. Aparte de que no sólo hay feria en Sevilla, sino en Jerez y otros lugares, y también los patios de Córdoba, las cruces de Granada, o el carnavalillo que se ha inventado el alcalde de Cádiz. Además de romerías; entre ellas, el Rocío.

Pero yo no quería escribir de carteles y festejos populares, sino de que hay una gran incertidumbre con la Semana Santa que hoy comienza. ¿Responderá el público? ¿Volverá la normalidad? ¿Habrá más nazarenos y penitentes? Los primeros indicios son contradictorios. El Gobierno defiende el fin de las mascarillas en interiores para el día 20, antes de las ferias; y algunos expertos alertan de la séptima ola, y vuelven sus ojos a Shanghái, donde 26 millones de criaturas están confinadas.

Todo se aguarda con incertidumbre. Estrenamos anormalidad. Y, por si acaso, hoy pueden estrenar una mascarilla.

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