Las alas de los pájaros tienen plumas. Las alas de las personas, palabras. Pero no todas te ayudan a elevarte. Solo las palabras que dicen con claridad cómo te sientes aumentan tus posibilidades de volar".

Esta es la esencia de la sinopsis que perfila lo que te puedes encontrar si navegas por el diccionario de emociones que los Reyes Magos me trajeron: Emocionario. Nada más empezar, en el prólogo se recuerda que sentir es un privilegio y aprender a expresar nuestras emociones nos ayudará a acercarnos a quienes amamos. Claro que este cuidado libro está orientado para los más pequeños, para que conozcan sus emociones y dialoguen sobre sus sentimientos; si el razonamiento se lo hiciese a un adulto, bien me podría responder que expresar nuestras emociones también puede separarnos de quienes amamos. Pero entonces habría que recurrir a qué es lo que entendemos por amor. Voy a la página doce y junto a una preciosa ilustración de un primaveral árbol lleno de pájaros cantando, las palabras lo aclaran: "De todas las emociones, el amor es quizá la más contradictoria. Nos puede provocar una sonrisa gigantesca o una catarata de lágrimas". Nos habla del amor romántico, en el que piensas mezclando nervios y alegría; y también del amor diligente, que es el que siempre desea al otro lo mejor de una forma pura y cálida. Y su opuesto sería el odio que enlaza con la página siguiente mostrándote una nueva ilustración y unas nuevas alas. Y es así cómo el diccionario va encadenando una emoción tras otra.

Volviendo al principio, cierto es que sentir es un privilegio pero de nada nos serviría este don si no sabemos expresar lo que sentimos. Quien nos ame de una forma diligente siempre va a intentar entendernos. Somos los adultos los que adulteramos, los que llenamos de manchas el inmaculado amor de los más pequeños. Si no expresamos, es por miedo. El diccionario dice que el miedo aparece cuando crees que vas a sufrir un daño. Y esto lo añado yo,creo que el daño que más miedo nos da es el del corazón. De ahí que el amor esté tan malentendido, vapuleado, sobreactuado, incomprendido… bueno, no continúo porque no es plan de hacer aquí otro diccionario.

De todas ellas, en un primer vistazo, me quedo con la gratitud que el diccionario define como alma de la palabra "gracias", y lo hago porque estoy totalmente de acuerdo cuando advierte que la gratitud te enseña a disfrutar más de la vida.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios