Tiempos de cambios

Luis Alberto del Castillo

Cronista oficial de Algeciras

Cines de verano (I)

John Wayne. John Wayne.

John Wayne.

En las noches cálidas de los veranos de los años cuarenta, entre las ocho y media o las nueve de la noche, mi padre me llevaba al cine de verano. Dada mi corta edad, creo recordar que mis notas del curso habían sido buenas, así que después de cenar, cuando el calor disminuía, nos íbamos a la Plaza de Toros. Eran en los días en que La Perseverancia, acabada la Feria (entonces no se llamaba Feria Real, faltaban años para el descubrimiento efectuado por don Cristobal Delgado del documento entre los papeles de viejo de un librero de Ceuta) quedaba libre de festejos taurinos.

En aquellas fechas en uno de los tendidos se instalaba una pantalla y el albero se cubría con hileras de sillas para el público espectador. De aquella época feliz (aún ignoraba que existían niños de mi edad que no lo eran) recuerdo dos películas de Walt Disney. La primera era Pinocho. Basada en la magnífica historia de un muñeco de madera, que escribiera el florentino Carlo Collodi (1826-1890) y al que le solía crecer la nariz cuando mentía. La segunda, inolvidable por su desbordada fantasía, Las aventuras de Dumbo. El elefantito con unas orejas tan enormes que le permitían volar, dando lugar a las peripecias más descabelladas e hilarantes.

Más serias resultaron Recuerda (la comprendí de mayor; tal vez interpretada por Ingrid Bergman y Gregory Peck) y un musical con Leslie Caron acompañada por Charles Chaplin.

También habían noches de funciones de teatro. Recuerdo haber visto a José Bódalo interpretando Águila de blasón, de Valle-Inclán. Extraño para representar en los años cuarenteytantos.

A veces, variábamos de lugar de proyección: el Cine Sevilla. Vimos una noche la representación de Volpone del inglés Ben Jhonson, a quien la publicidad hacía coetáneo de Shakespeare. Este cine está hoy sustituido por la Plaza Neda, nombrada así por la flota de ocho naves gallegas que estuvieron en el asedio medieval de la Algeciras musulmana. En estos años que hoy recuerdo, antes que el Covid-19, me envíe a contar…. había sido en el siglo XIX una explotación agrícola, una huerta o varias huertas, de suerte que cupiesen en ella suficientes sillas. Además de Volpone asistimos a la tragedia de Otelo, el moro de Venecia. Aún recuerdo aquella noche, que creí morir de risa con la antológica Bienvenido, Mister Marshall. No tan divertida en mis recuerdos, John, el Negro, una del oeste protagonizada por John Wayne.

El Cine Sevilla compartió muchos veranos de mi vida. Nebulosas de películas y actores  Paul Newman, Marlon Brando y ya menos joven los spaguetti western con Ennio Morricone a la música. Mi padre ya hacía algún tiempo que había muerto, Queda el recuerdo, un tiempo que no cambio; El rostro impenetrable y la inolvidable Pina Pellicer.

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