EUROPA SUR En la batalla del coronavirus: mantenemos nuestra cita en los quioscos con despliegue informativo sobre la pandemia

Ojo de pez

Pablo Bujalance

pbujalance@malagahoy.es

Bien armados

El gasto armamentístico crece aún más y la educación arrastra el déficit que conocemos bien. Todo muy progresista

Pues sí, nada como sacar a Franco del Valle de los Caídos como para confirmar el cariz progresista de un Gobierno que parecía nacido para dos días y está así de dispuesto, ya ven, a pasar a la Historia. La ocasión la pintaban calva, claro: la medida es ridículamente sencilla y permite no sólo pintarle la cara al Ejecutivo del color más fetén, también dejar retratado de inmediato a todo el que se le ocurra decir esta boca es mía. Pedro Sánchez sabe bien (como lo sabe todo el mundo, salvo los independentistas) que la sociedad española es suficientemente madura como para que ante un anuncio así todo quede en varias columnas airadas y en algunos indeseables ataques de la ultraderecha replicante a las sedes socialistas. Si además Pablo Casado insiste en reclamar la ley del aborto del 85, y si hay fórmulas como el decreto ley (¿Alguien dijo alguna vez que no podíamos aprobar los que nos vinieran en gana? ¿O acaso esto funciona igual que el comodín del público?) que otorgan el derecho a andarse con las tonterías justas, había que ser decididamente torpe para acaparar el ideal progresista sin despeinarse y a la mayor gloria del dictador. Ocurre, sin embargo, que como advertía Nietzsche a la sombra del Eclesiastés aquí no hay nada nuevo bajo el sol. Especialmente cuando de torpedear la socialdemocracia se trata.

Porque mientras el proceso de exhumación sigue su curso, resulta que el gasto armamentístico anual en todo el mundo asciende a cuatro mil millones de dólares al día. En España, los últimos Presupuestos Generales del Estado que el PSOE se comió con patatas contemplan un incremento del 10,7% para la dotación del Ministerio de Defensa hasta los 8.453 millones de euros, mientras que el gasto militar previsto para 2018 asciende a los 9.225,9 millones de euros. La previsión del Ministerio el año pasado (cuando ya hubo un aumento en los presupuestos del 32%) era reducir el gasto de personal para, precisamente, ampliar el destinado a la compra de armas. Con semejante desembolso, no es de extrañar que la industria del ramo viva un momento de esplendor en España, si bien sus empresas siguen teniendo a sus clientes más solventes fuera del país. ¿Qué ha dicho Margarita Robles? Nada. Así que tal vez María Dolores de Cospedal no lo hacía tan mal. Al mismo tiempo, la inversión en educación sigue bajo mínimos, lastrada por sus carencias normativas y materiales y con el déficit que conocemos bien. Todo muy progresista.

A lo mejor una mínima declaración de intenciones habría bastado para dar cuartelillo al Gobierno. Pero hay cosas más graves.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios