Aguas de Gibraltar y Brexit

Las negociaciones sobre el Brexit deben abordar la situación ambiental de las aguas de la Bahía

Hace apenas unos días el Parlamento Europeo notificó su respuesta a AGADEN a la denuncia sobre vertidos de aguas residuales en Gibraltar, concretamente en la zona conocida como Punta Europa declarada como LIC Estrecho Oriental, espacio protegido de acuerdo con la normativa ambiental europea e incorporada a la red Natura 2000. Dichos vertidos son diarios y contaminan gravemente ese espacio marino protegido de enorme valor medioambiental. Gibraltar vierte sus aguas residuales no tratadas incumpliendo la Directiva 91/271/CEE desde hace años.

Es paradójico que ese espacio marino estaba doblemente protegido en cuanto que está dentro del LIC Southern Waters of Gibraltar, aprobado por la Comisión Europea antes del LIC Estrecho oriental.

En la respuesta a AGADEN, se confirma que la Comisión ya consideró en su día que el Reino Unido incumplía la Directiva sobre el tratamiento de las aguas residuales urbanas con respecto a Gibraltar y como consiguiente llevó al Reino Unido ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea donde fue condenado en sentencia de 4 de mayo de 2017. Desde entonces, la Comisión ha hecho un seguimiento de la ejecución de la sentencia.

Lo cierto es que como consecuencia del Brexit, la Comisión va perder esa función de inspección y garantía de la norma medioambiental europea, que, por otra parte, dejará de aplicarse en el territorio terrestre y marítimo de Gibraltar. Esto supone un enorme desafío que las partes negociadoras deben tratar de resolver. En este sentido, se ha negociado un Memorando sobre medio ambiente de acuerdo con los términos del Protocolo sobre Gibraltar incluido en el Acuerdo de Retirada. Las enormes dificultades políticas en el avance de las negociaciones han paralizado el desarrollo y profundización de este protocolo.

Lo cierto es que las grandes ciudades de arco español de la Bahía incumplen también las obligaciones relativas a la depuración de aguas residuales. Algeciras, a pesar de contar con una depuradora, vierte gran parte de sus aguas residuales directamente al mar.

Esta situación, tanto en Gibraltar como en Algeciras y otros núcleos de la Bahía, además de ilegales son absolutamente inadmisibles y necesitan que se afronten decididamente, como, al menos, se está haciendo por parte del Ayuntamiento de Algeciras en la zona denominada Lago Marítimo.

Por muy difíciles que sean, las negociaciones sobre el Brexit deben abordar esta situación de emergencia ambiental de las aguas de la Bahía que se va a agravar como consecuencia del Brexit.

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